En semana de definiciones, Obeid se reunió ayer con el presidente Néstor Kirchner en la Casa Rosada para firmar la adjudicación de obras en la Ruta Nacional 7, sobre la laguna La Picasa. El encuentro no abundó en la problemática de Aguas, pero ambos coincidieron en que tienen «dolores de cabeza comunes», según manifestó el santafesino, en referencia al grupo Suez y la conflictiva salida que protagoniza tanto en la provincia como en Aguas Argentinas.
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Mientras el Estado santafesino aguarda la notificación formal de la disolución de Aguas Provinciales, prepara su demanda contra Suez «ante fuero civil y penal», según manifestaron a este diario voceros del gobierno.
Ya el ministro de Obras y Servicios Públicos, Alberto Hammerly, había anticipado esta estrategia que responde a reclamar por la supuesta falta de cumplimiento del contrato. Sostienen en el Ejecutivo que la disolución de la empresa obliga al gobierno a considerar rescindido el contrato de concesión por culpa de Aguas Provinciales, con 20 años de contrato por delante.
En rigor, se trataría de un contraataque luego de que los accionistas se negaran a levantar la demanda ante el CIADI por u$s 310 millones, factor que de hecho motivó que Obeid impidiera el traspaso de las acciones al grupo Cerámica Alberdi y obligara a la liquidación de la empresa decidida el viernes pasado. A su vez, la administración Obeid delinea los aspectos operativos y legales de la nueva empresa que se ocupará de la prestación del servicio. Se trata de un paso permitido por ley y que se supone debe ser la antesala para que, mientras se busca un nuevo operador, se pueda mantener sin problemas el servicio de agua y cloacas en los 15 principales distritos de la provincia.
La creación de ASSA implicaría que la provincia se quede con 51% del paquete accionario, en tanto 10% seguirá en manos de los trabajadores por medio del programa de propiedad participada y 39% restante será ofrecido a los municipios y comunas.
Respecto de este último punto, se considera que los únicos municipios que estarían en condiciones de participar de la empresa de servicio son Rafaela y Rosario. Desde esta segunda ciudad, el intendente Miguel Lifschitz condicionó su participación a que se les dé a los municipios un lugar importante y «que se realicen las inversiones y obras indispensables para la gente».