29 de julio 2009 - 23:11
Alerta entre gobernadores por aumento del mínimo
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En varias provincias los estatales ya anunciaron movilizaciones y medidas de fuerza para reclamar que se incluya en las paritarias un aumento idéntico al otorgado a nivel nacional.
«Todas las provincias tenemos problemas de caja, y cualquier gasto que se agregue al presupuesto genera un desequilibrio», advirtió el funcionario.
En esa línea, enfatizó que en la ronda de diálogo que lleva adelante la Presidente en Balcarce 50, los gobernadores le están planteando los apremios en las cuentas locales y la necesidad de remesas nacionales para hacer frente a nuevos incrementos, hoy vedados en general por la sequía de recursos.
«El aumento no es extemporáneo ni inconsulto porque lo decidió un consejo del salario, pero el efecto que tendrá en el interior es innegable», coincidió otro titular de Hacienda provincial.
Los tironeos se dan en el marco de la desaceleración de los ingresos de las provincias, de la mano de la merma en los envíos de coparticipación y de las recaudaciones locales producto del conflicto con el agro, la crisis internacional y, ahora, el impacto recesivo de la gripe A.
Mientras tanto, crece la efervescencia en los gremios provinciales en materia de reclamos, alimentados ahora por el anuncio nacional, pese a la insistencia de los gobernadores en que no habrá nuevos aumentos.
En Córdoba, por caso, ayer se movilizaron docentes y estatales. «Todos los convenios colectivos que se están firmando están hablando de una pauta para el año del 20%; nosotros hemos firmado una pauta del 11%, así que el piso para esto está dado por la realidad», aseguró el gremialista José Pihen.
En tierras de Daniel Scioli, en tanto, estatales y docentes exigen la reapertura de las discusiones paritarias durante este segundo semestre, aunque el Gobierno insiste en que no habrá un nuevo incremento, más allá del de 9% otorgado a principio de año.
En este marco, fuentes de la cartera de Trabajo bonaerense, que conduce Oscar Cuartango, remarcaron que la suba del salario mínino no es vinculante, y que de todas formas el promedio en la provincia es de 35 horas de trabajo, con un salario mínimo que ya ronda los acordados 1.500 pesos.
En el ámbito privado, en tanto, crecieron las advertencias de empresarios del interior. «Cargarle otro costo operativo a las empresas es condenarlas a la desaparición y a la baja del empleo», disparó, por caso, el presidente de la Cámara de Comercio de Resistencia, Roberto Lugo, además de adelantar que planteará «la situación particular del comercio en el Nordeste» en un encuentro que mantendrán hoy las cámaras de comercio del país en Buenos Aires.
«Tiene que negociarse en cada caso y no se puede generalizar; resolver todo desde Buenos Aires sin tener en cuenta las distintas realidades, los salarios, los fletes, los costos de energía, es algo que no funciona», aseveró el titular de la Unión Industrial de Jujuy, Ernesto Altea.




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