18 de diciembre 2007 - 00:00
Amenaza de otro paro petrolero en 4 provincias
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El anuncio fue formulado ayer a la mañana por el secretario general del gremio neuquino, Guillermo Pereyra, que lidera el denominado Bloque de Sindicatos Petroleros de la Patagonia, que agrupa a sus pares Mario Mansilla de Chubut y Néstor Segovia de Santa Cruz. Pereyra y sus aliados esperan reunirse con la presidente Cristina de Kirchner, a quien apoyaron decididamente durante la campaña presidencial e incluso se pusieron en la vereda de enfrente de Hugo Moyano, pese a las fluidas relaciones que mantenían con el camionero.
El núcleo central del problema -motivo por el que pidieron la mediación presidencial- es la justificación que dan las pymes petroleras para producir los despidos: con el corset que les impuso el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, a las exportaciones de derivados del petróleo, al fijarlas en 42 dólares, las empresas tienen rentabilidad negativa, por lo que decidieron paralizar equipos de perforación o líneas de producción, especialmente refinerías o destilerías.
El gobernador de Neuquén, Jorge Sapag -un aliado de Pereyra-, expuso crudamente este problema el pasado jueves 13 cuando asistió a la inauguración de una moderna planta de GLP (Gas Licuado del Petróleo) y Agua Ras en Cutral Có. Allí ante el propio Pereyra y los ejecutivos de Petrolera Argentina, Sapag adelantó que planteará este problema ante Moreno y el ministro de Economía, Martín Lousteau. También reveló que el tema había sido expuesto durante su reunión con Cristina y Néstor Kirchner antes de asumir la gobernación.
Sapag tampoco quiere mantener una estrategia de enfrentamiento con el gobierno nacional como su antecesor, Jorge Sobisch, pero el negocio petrolero coloca a Neuquén en una posición diferente de los intereses centrales.
De todos modos, aclaró que la provincia acompañará el esfuerzo de la Nación para no alimentar el recalentamiento de la economía y la consecuente espiral inflacionaria. El gobernador piensa estar mañana en Buenos Aires para reunirse con el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pessoa, para reprogramar y buscarle una salida a la importante deuda que le dejó Sobisch, que supera los 2.500 millones de pesos. Pero ahora no se descarta -ante el inicio de medidas de fuerza- que retome la discusión de las retenciones que ya había expuesto ante el propio Moreno, el ministro Julio De Vido y el matrimonio Kirchner.
El paro de actividades dispuesto por los trabajadores petroleros neuquinos abarca todos los niveles de la actividad: exploración, producción y comercialización, y aseguran que será total, poniendo de manifiesto que incluirá el suministro del gas.




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