16 de abril 2004 - 00:00
Avance en Senado con presión de FMI
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. Los legisladores a cargo del área de coparticipación de ambas Cámaras se encontraron cara a cara con John Thorton, responsable, junto a John Dodsworth, de las negociaciones del FMI con el gobierno argentino.
Los visitantes internacionales le hicieron saber al presidente de la Comisión de Coparticipación del Senado, Celso Jaque, y al presidente de Presupuesto y Hacienda de Diputados, Carlos Snopek, que el FMI está pendiente del cronograma de la negociación por el nuevo sistema de reparto de impuestos.
La primera fecha tope venció el 31 de marzo cuando, como ocurre todavía, no se alcanzó el acuerdo de las gobernaciones con el esquema.
Los legisladores le expusieron a Thorton los argumentos provinciales contra el proyecto de la Casa Rosada: observaciones de las provincias grandes porque no se les retribuye lo que aportan por retención a las exportaciones, pedido de renegociación de deudas de diferentes distritos, exigencias de que se cubra el déficit previsional de las administraciones, y las dudas sobre el Fondo de Equidad Social, una suma de unos 2.400 millones de pesos que Nación podría enviar directamente a municipios.
Le aseguraron, sin embargo, a los enviados del FMI, que el acuerdo, en lo que hace al Congreso, se lograría, tal como estaba estipulado: en 15 días las provincias (lo que debía haberse logrado en marzo); en mayo, aprobación del Congreso y en agosto, aprobación total por parte de las Legislaturas provinciales.
. Luego se llevó a cabo una reunión en la que Pezoa buscó asegurarse la buena predisposición del Congreso a la iniciativa por la coparticipación que hasta ahora fue aprobada por al menos la mitad de los gobernadores.
Según fuentes parlamentarias, los senadores hicieron sabera Pezoa el enojo que reina en la Cámara alta por no haber sido convocada a la discusión por el reparto de tributos. Con el gesto de Nación de ayer, ese estado de ánimo, entonces, ya habría pasado y lo que resta del acuerdo estaría en manos del presidente Kirchner y de los gobernadores díscolos.
«Por supuesto, siempre y cuando sigamos participando del armado y consenso del proyecto», advirtió un senador a Ambito Nacional, quien además advirtió que «habría que hacerle algunos retoques a la iniciativa».




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