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«La primera impresión es la que cuenta» o «la imagen es todo» podrían ser algunas de las tantas frases hechas, en torno del valor del aspecto exterior, con las cuales deben de haberse manejado los dirigentes justicialistas de Arroyito. Resulta que en ese municipio cordobés se les ocurrió utilizar la imagen del gobernador José Manuel de la Sota en sus boletas, como estrategia para impactar al elector dentro del cuarto oscuro. La idea no tendría nada de llamativo, si no fuera que el mandatario no se presenta para disputar ningún cargo electivo este año y tanto la ley electoral provincial como el Código Electoral Federal prohíben el uso de imágenes de personas que no participen de la elección en el circuito correspondiente. La intención no pasó inadvertida y la UCR presentó un pedido de impugnación, pero el mismo fue rechazado por la jueza con competencia electoral Marta Vidal. Queda entonces libre el camino para que la cara de De la Sota ocupe en Arroyito el lugar que tradicionalmente es dado a los perfiles de Juan Domingo Perón y Evita.
Habituado a no conformarse con presentar un solo candidato por cargo a la hora de encarar elecciones, el PJ sigue sumando ejemplos de figuras que, sin la opción de la polémica ley de lemas a su favor, deciden ir por fuera de la lista oficial del sello. Tucumán se agregaría a esta modalidad, nada menos en la categoría de gobernador, ya que el actual vice Fernando Juri está cada vez más seguro de que se competirá con un frente electoral contra el actual gobernador José Alperovich. La situación se hace más palpable luego de que Juri desistiera de una interna contra el mandatario. «Irme sería algo muy fuerte, pero lo estoy analizando como conductor de una línea política y por respeto a los 33 mil peronistas que me acompañaron en la interna. Podría liderar un frente o presentarme por un partido provincial, usando el mecanismo del acople», anticipó Juri al diario local «La Gaceta», comenzando a justificar los que podrían ser sus próximos pasos. Mientras tanto, también se rumorea que un llamado convincente desde la Casa Rosada podría convertir al vice en dócil candidato a diputado por el PJ oficial.
Tarde, pero seguro
Una plaza donde hay un candidato a gobernador peronista no demasiado contento es Río Negro. Allí, el senador nacional Miguel Pichetto logró, a menos de dos semanas de las elecciones locales, un gesto de apoyo del gobierno nacional. La señal, algo tardía, fue la presencia del ministro de Salud, Ginés González García, en un acto encabezado por Pichetto. Así plasmó el kirchnerismo su aval a la postulación del senador, que se enfrentará al actual mandatario, el radical Miguel Saiz. Aun así, la condición de radical K del gobernador rionegrino deja la puerta abierta a Néstor Kirchner para encaramarse en cualquier resultado. «Políticamente todos responden al Presidente y eso es mejor, porque significa que representa a todos los argentinos, pero de todas maneras los que están con él son personas como Miguel Pichetto», dijo González García en el acto que se realizó en Cipolletti este fin de semana. El vicepresidente Daniel Scioli, la presidenta del Banco Nación, Gabriela Ciganotto, y el gobernador de Chubut Mario Das Neves fueron otras de las figuras de la Rosada que dieron su apoyo a Pichetto.
Carrió a la derecha
Una dura y sorpresiva crítica cayó este fin de semana sobre la líder del ARI. Dura porque se la acusó de ser de «centroderecha» y sorpresiva porque estuvo a cargo de dirigentes del Partido Socialista de Santa Fe. «No es consistente el discurso de Carrió con el perfil laico, de izquierda y progresista de nuestro partido y con nuestra vocación antiimperialista», manifestaron desde el sector que lideran el secretario general del PS, Oscar González, y los ex diputados Ariel Basteiro y Jorge Rivas. Si bien González reconoció «una vieja vinculación política con Carrió, como cofundadores del ARI», clausuró el tema señalando que «hoy, con el viraje (de Carrió) hacia posiciones ligadas a la derecha, con esa carga espiritualista, mística, religiosa en el límite de lo clerical, nos parece que no es una candidatura progresista».
La sucesión de Rovira
Arrasado su poder tras la inapelable derrota en las elecciones constituyentes de octubre pasado, el gobernador de Misiones Carlos Rovira debe sufrir ahora con la visión del armado de su sucesión. Se trata de un escenario en el que Kirchner ha dado la espalda por completo al rovirismo, pero no está dispuesto a dejar crecer a la oposición peronista -liderada por Ramón Puerta- en esta provincia. Los elegidos entonces son el senador Luis Viana, los diputados nacionales Juan Manuel Irrázabal y Diego Sartori y el legislador provincial Esteban Lozina, hombres que acaban de ser apuntados por el dedo K para enarbolar la bandera del santacruceño en el norteño distrito. El lanzamiento ya fue formal, en la noche del viernes, desde un hotel céntrico, donde los cuatro kirchneristas sentaron las bases programáticas del nuevo FpV misionero.
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