Fin de la transición: peronismo vuelve al poder en Buenos Aires

Ambito Nacional

El gobernador electo tendrá también su plaza de apoyo, como la que ayer celebró la asunción de Alberto Fernández como Presidente. Será el octavo mandatario tras el regreso de la democracia.

Axel Kicillof asumirá mañana al frente de la provincia de Buenos Aires. Lo hará un día después de lo pautado luego de participar de la proclamación de Alberto y Cristina Fernández al frente de la Nación. El ex ministro de economía sucederá a María Eugenia Vidal. Será el octavo mandatario provincial tras el regreso de la democracia.

El comienzo del acto en La Plata está previsto para las 11. Kicillof llegará junto a la vicegobernadora electa, Verónica Magario, quien será la primera en prestar juramento. Luego la ex intendenta de La Matanza le tomará juramento al dirigente kirchnerista, quien acto seguido recibirá los atributos de mando de manos de Vidal. Después de ese acto protocolar, Kicillof pronunciará su discurso de asunción ante el pleno, tras lo cual se retirará del Congreso para saludar a sus simpatizantes.

La Plaza San Martín será el escenario elegido por los afines para vivir desde afuera de la Casa de Gobierno la asunción del nuevo gobernador. La convocatoria fue lanzada por redes sociales y fueron varios los dirigentes que la replicaron. Incluso algunos que ya forman parte de su gabinete.

El gobernador tendrá una serie de obstáculos a sortear en estos primeros tres meses. Kicillof ya había adelantado que trabaja en un “plan de urgencias”. El objetivo principal, reactivar la economía. Por delante hay un rojo fiscal que se calcula en 70 mil millones de pesos, según aseguró la propia exmandataria María Eugenia Vidal.

Antes del inicio del verano, deberá reactivar el Operativo Sol para asegurar la seguridad de todas las personas que vacaciones en las playas bonaerenses. En lo referido a Educación, la apertura de escuelas para actividades estivales para chicos de 3 a 17 años es otros de los planes para activar. Salud no queda afuera. La falta de insumos en los hospitales es una fija. A eso hay que sumarle el reclamo de los médicos por la recomposición salarial. En esta materia no hay que dejar de lado el brote de sarampión. De los 61 casos registrados en el país, 39 se registraron en Buenos Aires.

A todo esto hay que sumarle el reclamo inmediato que tendrá de parte de los intendentes peronistas que vuelven a gobernar en municipios donde el paso de Cambiemos dejó una serie de deudas que, sin apoyo provincial, los distritos no podrán afrontar.

Kicillof se reunió el pasado lunes con medio centenar de intendentes peronistas de Buenos Aires para darles a conocer cómo formará su gabinete, que entrará en funciones mañana . Fue un gesto político que tuvo como fin profundizar los lazos con quienes serán sus principales aliados y, a la vez, los que más le demandarán. Para contener a la tropa, el gobernador electo puso en funciones a Teresa García como ministra de Gobierno, una referente provincial de buen trato con la liga de jefes municipales, quien fue la encargada de cubrir el cargo por un día.

“Hay que reconocer a los intendentes. Ellos se pusieron al frente de responder a necesidades y de atender a los sectores más vulnerables ante las ausencias de la Provincia. Ellos también han sido grandes hacedores del triunfo del peronismo”, sostuvo ayer García en su rol de gobernadora por un día.

Horas antes, Axel había manifestado que en la Provincia “hay un estado de emergencia, han dejado la Provincia en un estado muy comprometido; le comenté esta situación a los intendentes, les comenté el cuadro educativo, de salud, el financiero, la cuestión social, el tema del hambre, por lo que nos espera mucho trabajo”.

Para encausar estas áreas, Kicillof armó un gabinete de categoría nacional sin la presencia de ningún mandatario municipal. Ni siquiera un representante directo. La presencia de tres ex ministros de Cristina Fernández fue, quizá, la carta mejor guardada. Julio Alak, quien asumirá en Justicia es, junto a Teresa García, un dirigente de clara cepa territorial. Sergio Berni volverá a ponerse al frente de la cartera de Seguridad luego de su experiencia como secretario durante el gobierno de la vicepresidenta electa. Lo de Daniel Gollán, quien estará al frente de Salud, fue más breve: diez meses en el mismo cargo de la Nación. Ayer, el nuevo ministro fue claro sobre su postura ante un tema sensible: “Hay que adherir al protocolo de Interrupción Legal de Embarazo. No está en discusión” (ver aparte).

La selección de ministros de Axel expone la clara presencia del kirchnerismo en la Provincia, territorio donde Cristina Fernández se hará aún más fuerte de lo que es. Pese a que algunos intendentes esperaban un reconocimiento, dos jefes municipales coincidieron en aclarar que no podrían dejar el municipio después de sacar más del 55 por ciento de los votos.

A horas de asumir, se presume que Cristina Fernández de Kirchner podría estar presente en la asunción.

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