23 de agosto 2009 - 22:48

Buscan hoy solucionar el enredado conflicto petrolero

Julio De Vido
Julio De Vido
En medio de un enrarecido escenario social, el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, se reunirán hoy en Buenos Aires con autoridades de YPF para intentar destrabar el conflicto petrolero que ya lleva 18 días.

Los trabajadores petroleros continuaron el fin de semana con el paro total de actividades en protesta por mejoras salariales y colocaron sus expectativas en el encuentro de De Vido, Peralta y la empresa.

Los petroleros mantienen en Caleta Olivia el corte parcial de la Ruta Nacional Número 3, y en Río Gallegos decidieron ocupar la planta de Petrobras en el paraje de Punta Loyola.

Aumentos

Durante las negociaciones, los petroleros acordaron aumentos para desayuno y merienda de 20 pesos hasta el 30 de junio de 2010. Además, fijaron una suba de 750 pesos mensuales para el personal del convenio colectivo de trabajo y acta complementaria.

También lograron 100 pesos en el adicional de torre, pasando de 1.100 pesos a 1.200 pesos, y un 20 por ciento en la asignación vianda complementaria no remunerativa, pasando de 350 a 420 pesos.

Sin embargo, la resistencia de los sindicalistas a levantar la medida de fuerza radica en la exigencia de que las empresas paguen a los trabajadores los días de huelga. Incluso el propio Peralta se montó al reclamo de los gremialistas encabezados por Héctor Segovia, y el fin de semana llegó hasta la zona de conflicto, por segunda vez, para manifestar su apoyo a los huelguistas.

Esa alternativa aparece, en rigor, como un horizonte imposible que el sector privado rechaza de plano argumentando que tras el prolongado conflicto que protagonizaron los docentes en marzo de 2007, el Gobierno provincial tampoco pagó los días no trabajados.

«Día no trabajado, día que no se paga», recuerdan los empresarios que dijo el gobernador Peralta ante la turba de maestros que paralizó Santa Cruz.

Tras ello, el jueves pasado, los manifestantes incendiaron parte de una planta industrial en la zona denominada La Golondrina, en Caleta Olivia, distante unos 20 kilómetros de la capital provincial.

En el Gobierno de Peralta abogan por una solución, advirtiendo que ya no sólo se trata de una necesidad económica y financiera para los trabajadores, sino de paz social.

El conflicto entre los trabajadores petroleros de Santa Cruz y las empresas operadoras en esa provincia recrudeció la semana pasada profundizando las pérdidas diarias por regalías que deja de percibir la provincia, estimadas ya en más de u$s 11,2 millones.

Si no se soluciona hoy el conflicto con los trabajadores petroleros en Santa Cruz, se vienen días complicados: Petrobras tiene orden de su casa matriz en Brasil de no hacer nuevas inversiones y replegarse si se profundiza la situación. En Brasil quieren disponer de todos los recursos financieros para iniciar la perforación en las aguas que están frente a Río de Janeiro. Es una inversión de riesgo y prioridad absoluta.

Disconformidad

En tanto, la relación con YPF se tensó en el último tiempo. Dicen que el gobernador de Santa Cruz le comentó a uno de los gremialistas que si los Eskenazi se quieren ir de la provincia, que se vayan, «pero van a tener que dejar la llave del banco». De Vido no lo dijo públicamente, pero está disconforme con los Eskenazi.

La gran preocupación es el ente autárquico que quiere crear el gobernador en lugar de la Secretaría de Energía. Este organismo tendría un poder absoluto sobre las petroleras porque auditaría hasta la contaminación ambiental, un tema que ha servido de excusa en Venezuela para expropiar empresas.

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