En este marco, docentes agrupados en la Asociación de Trabajadores de la Educación de Catamarca (ATECA) solicitarán al gobierno provincial la «suspensión» de las clases, debido a -aseguran- el estado de «precariedad» de los edificios escolares producto del movimiento sísmico. La intención es que las clases se suspendan hasta después de los festejos por el Día del Estudiante. Las escuelas provinciales funcionan normalmente en 70% de los casos, en tanto que en el resto de los establecimientos la actividad fue suspendida en forma total o parcial en los distintos niveles.
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Según Brizuela del Moral, «era imperiosa la ayuda que debíamos prestar a la población catamarqueña en viviendas destruidas y otras dañadas, y en los edificios públicos como escuelas, iglesias y centros comunitarios, que muestran fisuras y caídas parciales de mamposterías». Esos fondos, informaron fuentes gubernamentales, saldrán del actual presupuesto provincial, mientras que también se asistirá financieramente a los municipios para paliar las consecuencias del temblor.
Además está previsto que el gobierno provincial active créditos personales para empleados públicos de hasta 3.000 pesos, y la entrega dentro de 30 días de 117 viviendas en la capital provincial.
En este marco, mañana el gobierno provincial informará a la Nación sobre la situación de Catamarca por el terremoto. «Veremos cuál será la ayuda inmediata que nos podrá brindar el presidente Néstor Kirchner», dijo el mandatario. A la hora de los balances, en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, de las 250 denuncias de viviendas afectadas, 50 están inhabitables, mientras que una cifra similar se verifica en Capayán. En tanto, en Valle Viejo hubo 300 afectadas y 40 unidades destruidas y en Fray Mamerto Esquiú, 50 casas resultaron destruidas y 170 afectadas.
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