La voz de aura la dio el propio Carlos Reutemann ayer al ventilar por altoparlante lo que era un susurro a voces: «Yo apoyo a Alberto Hammerly y Néstor Kirchner a Jorge Obeid», admitió en un acto en que lo acompañaba, como de costumbre, el presidente de la Cámara de Diputados provincial y candidato a la Gobernación. La oportunidad fue aprovechada inmediatamente por el candidato extrapartidario Héctor Cavallero, quien sacó de su carcaj la siguiente frase: «No tenemos padrinos y nos sentimos orgullosos, porque los que necesitan padrinos tienen algún complejo de inferioridad». Era en obvia alusión a sus rivales justicialistas, incluido el menemista Jorge Georgetti, quien el lunes pasado hizo la presentación oficial de su candidatura.El gobernador, por su parte, no hizo más que blanquear su adhesión a Hammerly después que la semana pasada Obeid se fotografiara en la Casa Rosada con el presidente de la Nación. Después de los flashes, el diputado nacional almorzó con Kirchner y con el gobernador jujeño Eduardo Fellner, quienes lo trataron como un par. El sueño del Presidente es conseguir el 7 de setiembre en Santa Fe el primer gobernador adicto en una provincia grande. Sin embargo, Reutemann se las rebuscó para presentar sus cartas de juego por la positiva: «Es una buena estrategia la que se da en el justicialismo; que el Presidente lo apoye a Obeid, yo lo apoyo a Hammerly, y el día de las elecciones a la noche estamos todos celebrando». De todas formas, el «Lole», quien es candidato a senador nacional traccionando votos para todos los sublemas del PJ, no olvidó quién es el hombre a vencer. Por eso, identificó al intendente rosarino Binner con la Alianza de Fernando de la Rúa. El gobernador calificó de «pesadilla» lo acontecido en horas de la caída del ex presidente, una postal de lo que podría acarrear para la provincia un triunfo de la oposición.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario