16 de septiembre 2026 - 16:39

Con un ajedrez de fotos, arrancó en el peronismo la pulseada por la sucesión en La Pampa

El exgobernador Carlos Verna publicó imágenes con dirigentes de peso que no forman parte del entorno cercano del mandatario Sergio Ziliotto, quien no puede ser reelecto y no estaría dispuesto a aspirar al Senado de la Nación.

Sergio Ziliotto y Carlos Verna, las dos patas que sostiene el peronismo de La Pampa.

Sergio Ziliotto y Carlos Verna, las dos patas que sostiene el peronismo de La Pampa.

El exgobernador pampeano Carlos Verna publicó fotos en los últimos días con el intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, y con la intendenta de General Pico, Fernanda Alonso, y dio inicio a la carrera por la sucesión. En ambas imágenes repitió sobre la mesa un cartel de una vieja campaña que lo tuvo como protagonista. Sin cargos ejecutivos y tampoco en alguna especulación sobre una candidatura, todo indica que buscaría consolidarse como árbitro entre los dos nombres con más chances de disputar la gobernación en 2027, que son Di Nápoli y Alonso. Aunque también se anotaron en la lista de candidateables el senador nacional Daniel "Paly" Bensusán y el diputado Ariel Rauschenberger, nombres del sector del gobernador Sergio Ziliotto.

Ese reparto de gestos entre Di Nápoli y Alonso también responde a un cambio de fondo en el mapa electoral, señaló una fuente consultada por Ámbito. La ciudad de General Pico, bastión histórico de Verna, dejó de ser por sí sola la plaza capaz de garantizar la victoria del PJ en toda la provincia. Ese peso demográfico y político se trasladó de manera progresiva hacia Santa Rosa, la capital, en donde la intendencia le da a Di Nápoli una posición de ventaja que Pico ya no puede igualar en soledad.

De ahí que "cualquier ordenamiento que Verna intente cerrar desde el norte necesita, sí o sí, que La Plural -su espacio adentro del peronsimo- consolide también su propio despliegue en la capital", sostuvo la misma fuente. Sin ese respaldo en el distrito más importante de la provincia, el armado quedaría a mitad de camino.

El origen del cisma

Verna ungió a Ziliotto como su sucesor en 2015, cuando su delicado estado de salud lo alejó de la primera línea. El quiebre llegó después, en 2021, porque ese año, con la banca de senador nacional en juego, Ziliotto bajó de la lista al legislador Daniel Lovera -hombre de Verna que buscaba la reelección- y ubicó en su lugar a su propio candidato, Daniel "Paly" Bensusán. Esa decisión se cuenta hoy como uno de los golpes más fuertes de la interna y el punto de partida de un vínculo que desde entonces alterna pactos circunstanciales, con episodios de tensión abierta, hasta ahora.

En paralelo a la interna partidaria, Ziliotto sostiene una agenda institucional que también funciona como construcción política para adentro del PJ. Esta semana se reunió con el presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Ricardo César Pérez Manrique, ante quien planteó los litigios que mantiene La Pampa por los incumplimientos de Mendoza al fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre el río Atuel.

A eso se sumó un tono igual de confrontativo por las regalías, tras el decreto del presidente Javier Milei que le cedía a Mendoza el 100% de lo recaudado por el sistema hidroeléctrico Los Nihuiles. Ziliotto llevó el caso a la Justicia Federal y celebró como una victoria propia la medida cautelar que suspendió esa norma.

Este mismo 16 de septiembre, el gobernador publicó en sus redes un mensaje por los 50 años de La Noche de los Lápices, en sintonía con el acto que encabezó en La Plata Axel Kicillof. No es un gesto aislado, ya que Ziliotto y el gobernador bonaerense mantienen un vínculo fluido, con encuentros institucionales y críticas conjuntas al Gobierno, al punto de que en los últimos meses se llegó a mencionar una hipotética fórmula que lo tuviera como candidato a vicepresidente junto a Kicillof. Con los litigios por el agua, las regalías y esos gestos de sintonía con Buenos Aires, Ziliotto refuerza al mismo tiempo su lugar de referencia federal y su perfil crítico frente a la Casa Rosada, dos activos que no está dispuesto a resignar por una banca en el Senado.

El nudo

Ziliotto no puede competir por la reelección en 2027 por límite constitucional. Meses atrás había anticipado que, terminado su segundo mandato, su vida política habría concluido. Después matizó esa idea y dijo que no pensaba "prestarle la lapicera a nadie" y que seguiría tomando decisiones partidarias hasta el último día de su gestión.

Ese contraste explica por qué la salida que le ofrece el vernismo -de encabezar la lista de senadores nacionales en 2027- no lo convence. Aceptarla implicaría abandonar el territorio provincial justo cuando más necesita sostener su influencia sobre la sucesión y sobre la construcción de un espacio propio dentro del PJ, algo que no terminó de armar en sus dos mandatos. Un rol legislativo en el Congreso lo alejaría del control cotidiano de la interna.

Por el momento, el peronismo pampeano sigue con dos centros de poder que tensionan y que deben pactar para garantizar un triunfo en 2027.

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