14 de marzo 2008 - 00:00
Concejales buscarán suspender a Porretti
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Sumado a los reveses judiciales que le propinaron el lunes y el martes pasados tanto la Cámara de Apelaciones como la Justicia de Garantías de Dolores al rechazar su pedido de eximición de prisión, surge la posibilidad ahora de que la Comisión Investigadora del Concejo Deliberante se reúna entre hoy y el lunes próximo en sesión extraordinaria para decidir si finalmente se suspende al jefe comunal.
Desde el punto de vista legal, Porretti obtuvo cierto oxígeno luego de la jugada temporal que realizó su abogado José Ochoa al apelar las resoluciones que ordenaban la detención del intendente a la Cámara de Casación bonaerense.
En ese sentido, el tribunal tiene un plazo no mayor que seis meses para expedirse sobre el estado procesal de Porretti, aunque teniendo en cuenta la lentitud característica de la Justicia, se descuenta que ese organismo se tome su tiempo.
En cuanto a lo político, la comisión investigadora parece no ponerse de acuerdo sobre la suspensión del kirchnerista.
Los encargados de decidir su futuro son diez concejales, de los cuales seis pertenecen al PJ y Frente para la Victoria y cuatro al Movimiento Unión Partido por Pinamar (MUPP), que responde al ex intendente Blas Altieri. Se necesitan siete de ellos para suspender al mandatario local.
El miércoles pasado, la lucha interna dentro de ese grupo derivó en que una de las kirchneristas, Leonor Di Maio, sufrió una descompensación que terminó interrumpiendo esa reunión.
«Se sabe que hay gente que responde a Altieri que estaría teniendo cargos en áreas de la gestión de Recursos Humanos de la intendencia», se dice en los cuasi herméticos pasillos de la municipalidad.
Al clima enrarecido se suman, además, las renuncias que 12 funcionarios del gabinete local presentaron a su jefe, el miércoles.
Varios de esos ex empleados desfilaron ayer por la Comisión, la cual se encargó de indagarlos rigurosamente.
Mientras el intendente sigue concurriendo a trabajar, los legisladores intentan darle una solución a este conflicto que ha logrado exasperar a más de un vecino de Pinamar, no tanto por el delito que habría cometido Porretti, sino más bien por la invasión mediática que el balneario viene sufriendo desde hace más de un mes.




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