22 de abril 2008 - 00:00
Córdoba facilita acceso a créditos hipotecarios
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Periodista: Ello apuntaría también al crecimiento comercial del Banco, pues al margen de la línea hipotecaria en sí, se estaría captando nuevamente al sector en su conjunto, financiándolo con productos tradicionales u otros a medida...
Mario César Cúneo: En esta problemática trataremos de colocarnos en el centro de la escena. Nos sentaremos con las constructoras para elaborar proyectos razonables en cada caso, y las apoyaremos financieramente a tasas de mercado. Los esquemas de preventa con empresas de prestigio han funcionado, y por ello pensamos que se puede utilizar ese modelo; más allá del financiamiento del banco a las constructoras, el comprador de cada unidad pagaría a la empresa una parte del costo de su vivienda en la etapa de la construcción, y una vez terminada el banco le otorgaría un préstamo de $ 126.000, equivalente a u$s 40.000. Esto, sumado a lo que ya aportó, le permitirá acceder a una vivienda de mayor precio y mejor calidad. Un departamento de un dormitorio en un buen barrio de Córdoba vale u$s 55.000; nosotros vamos a financiar hasta u$s 40.000, y quien lo compra deberá poner los u$s 15.000 restantes más los gastos, con lo cual tendremos arancelada la hipoteca con alguna tranquilidad.
P.: ¿Esta operatoria se ve realmente afectada por los inconvenientes que se producen últimamente en el Registro de la Propiedad?
M.C.C.: Los problemas de la burocracia no se resuelven en el corto plazo, aunque muchos están abocados a ello. La provincia ha ideado para el banco un canal dentro del Registro para la atención prioritaria de quienes entren en el plan para resolver las cosas en el menor tiempo posible.
P.: ¿La gente tiene claro que se subsidia la tasa de interés, y que no se trata de un subsidio el crédito en sí mismo?
M.C.C.: Lo que se subsidia es la tasa, y no hay lugar para malos entendidos. El banco no está regalando nada, facilita el acceso al financiamiento para coadyuvar a resolver el problema de vivienda a un sector que siempre estuvo postergado. Pero el tomador debe cumplir con los requisitos de todo crédito. Debe probar que lo que compra es real, que vale lo que cuesta, que tiene plano aprobado, que el terreno vale lo que dice y, además, debe demostrar sus ingresos en blanco. A partir de ahí, la gestión del cobro es la de cualquier otro crédito; lo damos y lo cobramos; no es un regalo para nadie. De todas formas, la gente advierte que la tasa fija a futuro es un subsidio implícito, y tal vez haya algún nivel de licuación.
El préstamo máximo que ofrecemos es a 30 años con un ingreso de $ 2.800 y una cuota de $ 1.000. A 10 años, los ingresos exigidos suben a $ 4.000 y la cuota pasa de $ 1.000 a $ 1.600, aproximadamente, con lo cual muchos lo toman a plazos más cortos, y preguntan si es factible cancelarlo anticipadamente... Esta actitud demuestra que hemos madurado mucho. La gente percibe que adquiere un bien valioso, que debe protegerlo mediante el pago de la cuota.
P.: Preguntaba esto porque este crédito fue una promesa de campaña, y todavía hay en el país quien puede creer que las responsabilidades que se asumen se diluyen en el tiempo...
M.C.C.: No discuto que en algunos sectores, e incluso cercanos a la política, haya alguna idea al respecto. Como presidente del banco, alguno se acerca y me dice: «¿Podés darme una solicitud?», con todo lo que ello implicaba. En primer lugar, no existe la solicitud. Hay que armar la documentación (vía página Web) y, una vez realizado esto a satisfacción del banco, digitalmente se imprime la planilla con todos los datos para iniciar el trámite. En segundo lugar, esto es técnico: se califica o no se califica. Y es notable cómo la gente joven se autocalifica, sabe lo que necesita, sabe lo que debe traer y se acerca con sus papeles en orden. Y la iniciación del trámite viene a un ritmo que no nos complica.
P.: Con estas mejoras en la calidad de la operatoria, ¿la securitización del paquete de hipotecas puede generar posibilidades mayores de financiamiento a futuro en este rubro?
M.C.C.: El negocio hipotecario tiene tiempos. Nos llevará por lo menos un año armar la primera cartera y, a partir de allí, veremos... El mercado nacional acepta una securitización en pesos. Los inversores institucionales como las AFJP, las compañías de seguros y algunos otros serían candidatos a tomar inversiones en este tipo, y nosotros podríamos represtar ese dinero en éste o en otro negocio. El punto, hoy, es que éstos son negocios «ancla», en los cuales el banco recupera protagonismo. Es una oportunidad de consolidar su posicionamiento y su imagen.




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