10 de septiembre 2003 - 00:00

Crecen las bodegas boutique

Avidos de novedades, los consumidores son fieles seguidores de estos pequeños bodegueros, provocando un fuerte incremento de ventas tanto en la Argentina como en el mercado externo. De las 1.150 bodegas que el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) tiene registradas en el país, alrededor de 20% corresponde a bodegas boutique, no sólo por su estructura, sino porque sus productos responden a las exigencias del consumidor de este segmento.Una medida del auge de estas bodegas se dio en la exitosa 2° Edición de Bodegas Boutique que se organizó a fines del mes pasado, en el porteño barrio de Palermo. Allí, durante tres días y ante una multitud de visitantes, unos 50 bodegueros del país expusieron más de 300 productos artesanales de primera calidad.
Si bien no se puede mensurar el crecimiento directo de este sector de bodegas, ya que no hay categoría legal para clasificarlas,
se estima que son las que están liderando el incremento en el consumo de vinos de alta calidad, en proporción al volumen que producen (aproximadamente 200 mil botellas anuales).
En la Argentina, 75% del consumo de vinos sigue siendo de mesa, y a pesar de la abrupta caída del consumo per cápita desde los ’0, en más de la mitad, hoy proporcionalmente se toma más vino de mejor calidad. En aquella época, se llegaron a beber 90 litros anuales per cápita, de los cuales sólo 10% correspondía a vinos finos y que a su vez 90% de éstos correspondía a los denominados «finitos» (vinos elaborados a base de variedades finas y embotellados) de $ 1 a $ 3 por botella; por lo que se deduce que sólo se bebía menos de 1 litro de buen vino al año.
Hoy en día, en cambio,
se beben alrededor de 37 litros per cápita por año, 40% de los cuales corresponde a vino fino, del cual 50% son vinos de más de $ 10 la botella; es decir que actualmente se beben 7,4 litros de vinos de calidad anuales, rubro en tendencia creciente en alrededor de 5% anual.
De aquí que
la mayoría de los nuevos emprendimientos sea con formato de bodegas boutique, en respuesta a esta tendencia, que garantiza un retorno efectivo de la inversión en un plazo más corto. Además, como muchas de las grandes bodegas que quedaron en funcionamiento se han modernizado y tecnificado, una marca nueva para competir con ellas es prácticamente inviable. Así, las bodegas boutique son la puerta de entrada a un excelente negocio para los inversores de cualquier tamaño y origen.

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