12 de agosto 2008 - 00:00
''Debemos reconstruir la coherencia en Sta. Rosa''
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Ahora, el ex intendente buscará la revancha y se presentará nuevamente como candidato al mismo cargo por el oficialismo pampeano que lidera, paradójicamente, el gobernador Oscar Jorge, quien firmó el decreto de su destitución.
Periodista: ¿Cómo recibió la noticia del sobreseimiento?
Juan Carlos Tierno: No esperaba otra actitud de la Justicia. Estructuré un proyecto de presupuesto y una nueva escala tarifaria, y convoqué a sesiones extraordinarias. El 15-11-07, antes de asumir, los concejales de la oposición se comprometieron a tratar todos los temas que se presentaran, sin obstaculizar al Ejecutivo municipal. Santa Rosa necesitaba un presupuesto realista, pues el de 2007 fue de $ 57 millones y en 2008, sólo para sueldos se necesitaban $ 60 millones; había una deuda de otros $ 5 millones y debíamos incorporar a planta permanente casi 700 personas con planes de empleo; además debíamos adecuar los costos de los servicios, como el agua, que tenían subsidios que llegaban al 70%. De lo contrario, entraríamos inmediatamente en un déficit no menor a $ 2,5 o $ 3 millones mensuales, o sea, una bomba de tiempo.
P.: Pero a usted se le recriminó que no hubiera convocado a sesiones al Concejo Deliberante para tratar el proyecto...
J.C.T.: Se convocó a deliberar por 5 sesiones y los jefes políticos de la oposición dijeron públicamente que «si era necesario, no iban a dar quórum durante 4 años». Por ello, dicté una resolución ad referéndum de aprobación, de Presupuesto y Tarifaria, en los términos de la Ley de Municipalidades, art. 67 inc. 9º, que dice que «estando en receso el Consejo Deliberante, el Ejecutivo puede dictar resoluciones sobre temas de competencia del C.D.». La mandamos y tampoco la trataron. Luego hicieron la denuncia penal imputándome no haber pasado por el C.D. para dictar la resolución aludida, buscando manipular al Poder Judicial.
P.: ¿Qué les diría hoy a quienes lo acusaron?
J.C.T.: Quienes instigaron la desestabilización y nuestra destitución deben reconocer su actitud ante el pueblo. Quedó demostrado que algunos referentes con supuesto poder político y económico, y algunos que explotan comercialmente al periodismo, no como herramienta de expresión del pensamiento ciudadano, sino impidiendo el ejercicio de los derechos cívicos, no fueron leales con su sociedad. Quien me apartó del cargo fue un establishment de poder inducido por factores de presión y de pretendida representatividad que exigió la destitución de autoridades elegidas democráticamente.
P.: ¿Cuál es su propuesta ahora que busca reincidir?
J.C.T.: Mi propuesta sigue siendo coherente con el reclamo social de que los políticos devenidos en funcionarios no se dediquen sólo a la obra pública tradicional, sino también a reconstituir un sistema de convivencia, restaurando el sentido genuino de la democracia que en la Argentina es más electoral que participativa. Y la pérdida del sentido de convivencia y de solidaridad nos llevó a situaciones extremas.
P.: En caso de ganar, ¿cómo encarará su gestión?
J.C.T.: Para gobernar esta ciudad nuevamente propongo recuperar expresiones como «orden», «legalidad», «autoridad», «solidaridad», «progreso genuino», que pasan por implementar una adecuada y sustentable política de desarrollo social, cuya consecuencia inmediata es un mayor nivel de seguridad. Propongo una comunidad organizada en la acción, la participación protagónica del ciudadano en la conformación de agendas locales, y la participación en la gestión y en el control. Debemos empezar a construir en Santa Rosa un ambiente de coherencia entre la Argentina teórica y la real, y advertir que la eficiencia en la función pública no depende de críticas y halagos de políticos y periodistas, sino de la valoración que haga la sociedad. No traigo novedades en lo teórico, pero sí en el nivel de cumplimiento.




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