2 de diciembre 2005 - 00:00

Destituirían hoy a Colazo, suspendido hace 42 días

Los principales gestores de la remoción de Cóccaro son los legisladores Mabel Caparrós (además, presidente del PJ provincial), Rosana Bertone (aliada K, que renueva banca en Diputados de la Nación) y Mario Daniele. Ellos gestionan ante sus padrinos políticos Alberto y Aníbal Fernández (ministro del Interior y jefe de Gabinete, respectivamente) un pedido de intervención. No le perdonan a Cóccaro que se sumara en su momento al proyecto partidario de Adolfo Rodríguez Saá.Los votos a favor de la destitución serían aportados por el MoPoF-Movimiento Popular Fueguino (2); el PJ (2); el ARI (1) y el FUP-Frente de Unidad Provincial (1), la coalición gobernante. De este modo, se alcanzarían los dos tercios que exige la Constitución fueguina para la destitución. Cabe recordar que la Sala Juzgadora quedó integrada por 8 legisladores y la presidenta del Supremo Tribunal de Justicia (STJ), María del Carmen Battaiani. Las sentencias serán leídas hoy a las 10 y a las 15, en sesiones televisadas y bajo estrictas medidas de seguridad.
La hipótesis sobre la intervención federal buscó eco en el Congreso de la Nación, desde donde debería emanar el mandato. De hecho, se consultó a los legisladores un eventual recambio y se espera la recomposición del cuerpo y un estallido social en la provincia por ahogo financiero.
El suspendido Colazo está acusado por la supuesta retención indebida de fondos de coparticipación, a favor del municipio de Río Grande, y por la eventual ejecución irregular de partidas del Presupuesto 2004.
Colazo es un ex radical (concejal de Río Grande, dos veces intendente de Río Grande, senador nacional, gobernador) que emigró a las filas del kirchnerismo el 3 de octubre, previo a los comicios, dejando acéfala de candidatos la boleta de la UCR -que no pudo participar en la contienda electoral- y forzando la intervención del Comité provincial. Cuando comenzó el juicio político, Colazo recorrió a pie los barrios de Ushuaia, argumentando ante vecinos su defensa, pero luego optó por refugiarse en un spa de Córdoba, su provincia natal. A cambio, desplegó activistas que en noviembre pasado protagonizaron piquetes en rutas y accesos a Ushuaia, Río Grande y Tolhuin.
Con ánimos de proyección, su sucesor, Cóccaro, desplazó durante su interinato de 60 días -que se recortó a 42 jornadas- a los funcionarios pro Colazo, redujo la planta administrativa y convocó de urgencia al Comité de Seguridad.
Con la sentencia definitiva en Tierra del Fuego, se despeja uno de los dos juicios políticos con suspensión de mandato que involucran a dos jefes de Gobierno -Colazo y el porteño
Aníbal Ibarra-, «aliados» de Kirchner.

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