2 de diciembre 2005 - 00:00
Destituirían hoy a Colazo, suspendido hace 42 días
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La hipótesis sobre la intervención federal buscó eco en el Congreso de la Nación, desde donde debería emanar el mandato. De hecho, se consultó a los legisladores un eventual recambio y se espera la recomposición del cuerpo y un estallido social en la provincia por ahogo financiero.
El suspendido Colazo está acusado por la supuesta retención indebida de fondos de coparticipación, a favor del municipio de Río Grande, y por la eventual ejecución irregular de partidas del Presupuesto 2004.
Colazo es un ex radical (concejal de Río Grande, dos veces intendente de Río Grande, senador nacional, gobernador) que emigró a las filas del kirchnerismo el 3 de octubre, previo a los comicios, dejando acéfala de candidatos la boleta de la UCR -que no pudo participar en la contienda electoral- y forzando la intervención del Comité provincial. Cuando comenzó el juicio político, Colazo recorrió a pie los barrios de Ushuaia, argumentando ante vecinos su defensa, pero luego optó por refugiarse en un spa de Córdoba, su provincia natal. A cambio, desplegó activistas que en noviembre pasado protagonizaron piquetes en rutas y accesos a Ushuaia, Río Grande y Tolhuin.
Con ánimos de proyección, su sucesor, Cóccaro, desplazó durante su interinato de 60 días -que se recortó a 42 jornadas- a los funcionarios pro Colazo, redujo la planta administrativa y convocó de urgencia al Comité de Seguridad.
Con la sentencia definitiva en Tierra del Fuego, se despeja uno de los dos juicios políticos con suspensión de mandato que involucran a dos jefes de Gobierno -Colazo y el porteño Aníbal Ibarra-, «aliados» de Kirchner.




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