3 de enero 2010 - 22:28
Dilema de Sapag: apostar o no a los Kirchner
-
Tucumán bajo el agua, el día después: entre la tragedia, la solidaridad y la asistencia estatal
-
Los gobernadores blindan las reformas de Milei pero crece la preocupación por el deterioro en las provincias
Jorge Sapag
El otro flanco que deberá atender el gobernador es la deuda pública que reclama erogaciones por 158 millones de pesos, cifra destinada al pago de intereses y gastos. Estos sin contar con el pago a proveedores, que rondan los 300 millones y que se piensa honrar este año. La ley señala que se prevé una amortización de deuda pública y la disminución de otros pasivos por 489 millones de pesos.
Con este contexto económico, inicia Sapag su tercer año de gestión con la mira puesta en remontar un cuadro adverso que le permita ir por la reelección para un segundo mandato. Para ello necesita equilibrar y superar una crisis financiera que sobre la segunda parte de 2009 le complicó fuertemente la gestión: Neuquén -desde siempre- lleva la impronta del modelo sapagista, que se basa en una fuerte presencia del Estado en todos los rubros de la economía.
El petróleo y el gas -no hay alternativas serias y realistas por el momento- fueron el «maná» que activó en exceso sobre los agentes económicos locales, no sólo desde la generación de empleos sino por el cobro de las regalías que le permitía al Estado derramar bonanza en el mercado.
Para que eso suceda, el neuquino deberá extremar su alianza con los Kirchner, ya que los mejores precios para gas y petróleo dependen del dedo mayor del matrimonio presidencial, lo mismo que la asistencia financiera, los planes de viviendas y la construcción de la represa Chihuidos I, que a un costo de 1.500 millones de base -puede incrementarse como Condor Cliff- La Barrancosa en Santa Cruz- se proyecta como el instrumento clave en materia económica, con amplias consecuencias políticas, para Sapag y sus pretensiones reeleccionistas.
Por el momento, ha logrado que la oposición -interna o externa- no se asome con la fuerza del gobernador y le permita mantener el centro de la escena.




Dejá tu comentario