Corrientes: arrasó reelecto Valdés y en palco UCR nacionalizó el triunfo

Ambito Nacional

El gobernador radical Gustavo Valdés fue reelecto tras su pulseada en las urnas con el peronista Fabián Ríos.

El gobernador radical Gustavo Valdés logró su reelección con contundencia -y niveles históricos- frente al peronista Fabián Ríos (Frente de Todos) en Corrientes, y sumó cuatro años a los veinte de conducción de la UCR en la provincia.

Una elección que el centenario partido nacionalizó, en la concurrida foto de la victoria bajo la noche del Nordeste, como estratégico espaldarazo para Juntos por el Cambio a sólo dos semanas de las PASO parlamentarias del 12-S pero además frente a las tensiones intestinas de la coalición y un radicalismo que busca fortalecer su rol frente al PRO de cara a 2023.

La votación se desarrolló tras la conmoción generada por el balazo en el abdomen que recibió el jueves el diputado provincial peronista Miguel Arias, en el cierre de campaña en la pequeña localidad de Tapebicuá.

Pero el delicado episodio no alteró los sondeos previos y Valdés (Eco + Vamos Corrientes), escrutadas 10,29% de las mesas y en el marco de un lento escrutinio, se alzaba con 75,74% de los sufragios, contra 24,26% del exintendente capitalino Ríos, actual gerente de obras de la central hidroeléctrica de Aña Cuá. Ríos marchó con un PJ en clave de trajinada unidad, pero quedó lejos de redondear una performance de peso y derivó en un incómodo mal trago para la Casa Rosada en las puertas de las primarias.

La brecha -sólo hubo dos candidatos a gobernador- es mucho mayor que la de 2017, cuando Valdés se impuso por 54,05% contra el 45,20% del tándem de Carlos “Camau” Espínola -hoy, en busca de reelegir en el Senado nacional- y Eugenio “Nito” Artaza. Y rondaba -según la proyección que manejaba anoche el oficialismo- el record del misionero Oscar Herrera Ahuad de 2019 (72,81%).

La victoria del oficialismo provincial -liderado por la UCR, en el marco de una alianza de 32 partidos- se replicó en la capital, con la reelección del intendente radical Eduardo Tassano frente al actual vicegobernador -de extracción peronista- Gustavo Canteros, quien rompió la fórmula en el poder provincial y jugó para el FdT cuando no logró el aval de Valdés para batallar el estratégico municipio.

Tassano (junto al liberal Emilio Lanari) cosechaba además así la cucarda de ser el primer intendente capitalino reelecto, aspiración que le arrebató al propio Ríos en 2017, cuando triunfó y cambió el signo de la ciudad.

Escenario cargado

“La grieta no conduce a ningún lado, el encuentro es el camino”, aseguró pasadas las 22.20 Valdés desde el escenario montado en el bunker del Comité de la UCR. En paralelo, en actos superpuestos, Ríos reconocía la derrota.

Valdés mandó además un deseo de recuperación al diputado baleado. “No promovemos la violencia”, dijo. Y aseguró que estaban ganando “por el 75% de los votos” y que eso le da al oficialismo “dos tercios votos en ambas cámaras”.

Esa foto de la celebración pegoteó a Valdés con el gobernador jujeño Gerardo Morales; el precandidato a diputado nacional por PBA Facundo Manes -ya estuvo también en las parlamentarias de Jujuy- y el presidente de la UCR nacional, Alfredo Cornejo, además de un nutrido ramillete multiprovincial de legisladores nacionales y precandidatos de la UCR (como Adolfo Rubinstein, que desafía a María Eugenia Vidal en CABA).

“Hoy vemos que el radicalismo vuelve a tener un protagonismo histórico”, arengó Manes, además de remarcar que “el cambio viene del interior hacia Buenos Aires”.

En la coalición opositora nacional apuestan a capitalizar el viento a favor que brotó de los comicios correntinos, de cara a la pulseada del 12-S con el FdT. Pero además el triunfo tiene una traducción puertas adentro de la alianza, en el marco de las tensiones con el PRO y el rol que busca acrecentar el centenario partido, con foco en la contienda presidencial 2023. Y al papel central además que quiere jugar el radicalismo anclado en el interior frente a la renovación de autoridades partidarias de fin de año y la puja por la Casa Rosada.

En esa línea, el palco de anoche tuvo esa fuerte impronta ucerreísta, mientras que las felicitaciones desde el PRO -como la del porteño Horacio Rodríguez Larreta- llegaron vía remota.

Tras una campaña en clave de plebiscitar gestión y que provincializó, Valdés -de buena sintonía con la Casa Rosada, y en dupla con el senador nacional Pedro Braillard Poccard (P. Popular)- logró así un contundente aval tras un primer mandato en el que piloteó la pandemia sin contratiempos de peso. Fue en el marco de un oficialismo -liderado por la UCR- consolidado en el poder desde 2001, tras la intervención federal de 1999 y las gestiones de los primos Ricardo (por partida doble) y Arturo Colombi, y la de Valdés.

En cambio, no alcanzaron en este turno electoral anticipado los esfuerzos en pos de cerrar una oferta competitiva -con un frente plural, y el peronismo unido- desplegados por Juan Zabaleta como delegado normalizador del PJ impulsado por Alberto Fernández, y que derivaron en la fórmula de Ríos y el senador provincial Martín Barrionuevo, bajo un frente de 23 partidos. Un escenario que en rigor no sorprendió a la Casa Rosada pero que se enmarca en una búsqueda de recuperación territorial a mediano plazo, con foco en la disputa correntina 2025.

El gabinete nacional acompañó con respaldos visibles, pero no hubo foto de Ríos con el Presidente. El próximo desafío será las PASO del 12-S, y desde el peronismo agitan el dato de 2019, cuando si bien en las parlamentarias provinciales de junio ganó ECO -fue 61% contra 19%-, en las legislativas nacionales el FdT torció el rumbo y triunfó por 50,98% contra 44,01%.

La elección -marcada por el cumplimiento de protocolos sanitarios por la pandemia, y con sol a pleno pero con una lluvia de 56 boletas en el cuarto oscuro- contó con una participación de cerca del 65% del electorado (sobre más de 860 mil personas).

El triunfo de Valdés le permitía garantizar los dos tercios en ambas cámaras, en el marco de una compulsa con 15 bancas de diputados provinciales y de 5 senadores provinciales en juego. Con esta renovación (la mitad de la Cámara baja y un tercio de la Alta), el gobernador logró así profundizar su poderío para el primer tramo de su nuevo mandato, ya que hoy tiene mayoría en ambos recintos.

Valdés llegó como cabezas de listas al intendente de Goya, el radical Ignacio Osella (al Senado), y a la presidenta del Partido Liberal, Ana María Pereyra (a Diputados). En el FdT fueron el diputado nacional camporista José “Pitín” Ruiz Aragón y el concejal massista Germán Braillard Poccard.

En paralelo, se renovaron 57 intendencias, mientras que otras 15, lideradas por el peronismo, optaron por votar junto con las nacionales del 14 de noviembre.

En Ituzaingó, tierra del gobernador, Valdés disparó un cimbronazo al respaldar la candidatura de su hermano, Juan Pablo, por lo que el intendente radical Eduardo Burna (UCR) jugó para el FdT. Finalmente el apellido Valdés se impuso. En tanto, en Goya, segunda ciudad de la provincia, también triunfó el candidato del oficialismo, Mariano Hormaechea, frente a Gerardo Bassi (FdT).

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