6 de diciembre 2002 - 00:00

Enfrentamiento radical por viaje a la Antártida

El problema se planteó cuando la DNA y la Cancillería -dirección de Asuntos Antárticos a cargo del ministro Rubén Patto- se enteraron de que entre las opciones del business plan aparecen vuelos a la Antártida, a la Base Marambio, sin haberse evaluado el impacto ambiental entre otras recomendaciones especiales que existen para operar en el continente blanco. Miembros de la comunidad científica antártica también objetaron el proyecto, enojados porque mientras se discuten emprendimientos turísticos, aún está sin asignar la partida necesaria para la campaña antártica de verano. La iniciativa es la primera en su género, pues busca aprovechar la afluencia de cruceros con turismo de alto nivel que en verano visitan Ushuaia y empalmarlos con una breve estadía en la Antártida. Los contactos de Hernán Lombardi alcanzaron al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, pues atracarán 47 cruceros este verano en la terminal porteña que luego continúan su viaje a las Malvinas, a Ushuaia y de allí por el canal Beagle a Valparaíso, Chile.
El director de la DNA,
Ernesto Molinari, un radical, sobreviviente del gobierno de De la Rúa, advirtió a Jaunarena sobre los inconvenientes que pueden traer vuelos de esta naturaleza si no son encuadrados en la normativa específica que regla las actividades antárticas. Una experiencia anterior de los neocelandeses terminó en tragedia con la pérdida de un avión de pasaje en el mar. La influencia de Lombardi en las estructuras del gobierno parece no haberse resentido, logró que el comodoro Borsato, director de LADE, elevara al comandante de Operaciones Aéreas de la Fuerza Aérea una nota, fechada el 31 de octubre de 2002, a favor de la propuesta de Alfacrux, en los siguientes términos:
«... este organismo es de opinión que la factibilidad de este emprendimiento sería altamente conveniente a los intereses de la institución, para lo cual se destacan las ventajas más importantes: · incrementar y/o mantener la capacitación del personal sin costos presupuestarios · cumplir con los objetivos de los servicios aéreos de fomento para atender necesidades insatisfechas por la aviación comercial y destacar la presencia de la Fuerza Aérea al servicio de la comunidad · responder a los reiterados pedidos por parte de las autoridades provinciales (gobernadores ,intendentes, consejos, cámaras de comercio) al desarrollo turístico de la región · aprovechar y optimizar los medios disponibles de la estructura de LADE con el empleo de las sucursales afectadas a este emprendimiento.»

Por último, el director de LADE pide el análisis y respuesta en tiempo y forma «dado el breve tiempo que media para la iniciación de la operatoria»; la frecuencia se iniciaba el 1 de diciembre y se extiende hasta el 17 de abril de 2003, según el Plan de Negocios, presentado por Alfacrux a LADE. El circuito en una primera etapa comprendía los destinos turísticos de Puerto Madryn, El Calafate y Ushuaia. Se prevé un avión Fokker F-28 de LADE con base en Madryn para cubrir esta frecuencia y un Boeing 707 que haría el tramo Buenos Aires-El Calafate-Ushuaia y retorno. Para la opción antártica, fuentes de la operadora Aerored, socia de Alfacrux, dijeron que el avión más adecuado es el C-130 Hércules, con las adaptaciones (configuración, en la jerga de los aeronautas) necesarias para transformarlo en VIP.

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