26 de septiembre 2007 - 00:00

Expulsión de Cobos profundiza grietas entre los concertadores

Neuquén y Río Negro (de nuestra agencia) - La división entre radicales kirchneristas y lavagnistas en estas dos provincias se tornó virulenta a partir de las denuncias de Gerardo Morales, presidente de la UCR y compañero de fórmula de Roberto Lavagna, de que altos dirigentes del radicalismo provincial que responden al gobernador Miguel Saiz le impidieron un acto político en Cipolletti, junto al candidato a diputado nacional Fernando Chironi, quien busca la reelección. Saiz calificó de «mamarracho» al comité nacional de la UCR por la expulsión de Julio Cobos, gobernador de Mendoza y candidato a vicepresidente de Cristina de Kirchner. La semana pasada Morales lo trató de «patotero» y ahondó las diferencias entre ambos sectores del radicalismo rionegrino que tendrá su prueba de fuego el próximo domingo con las elecciones municipales en General Roca, donde su candidato, José Luis Rodríguez, enfrenta al peronista, Carlos Soria, ex jefe de la SIDE de Eduardo Duhalde pero devenido en protokirchnerista.
Morales y Chironi calificaron «de patoteros» a militantes partidarios de los diputados provinciales Marta Milessi que responde a Saiz, y Daniel Sartor, ex ministro de Acción Social de Fernando de la Rúa y operador todo terreno del ex gobernador, Pablo Verani, quien con los dientes apretados aceptó ir de primer candidato a senador en las boletas de Cristina para no dividir al oficialismo provincial. Unos 200 radicales impidieron que ambos radicales concretaron un acto en el Club Cipolletti, aunque Milessi explicó que sólo querían repudiar la intervención del partido en el orden provincial. «A nosotros no nos va a meter miedo la patota de 'Fino Sartor', que estuvo detrás de la agresión a Chironi. El radicalismo es el partido de la libertad y no nos van a callar», denunció el titular de la UCR.

 Reacción

En paralelo, el intendente de Neuquén y también radical K, Horacio Quiroga, calificó de «patología del error» a la expulsión de Cobos, con quien colaborará en el próximo Senado, y dijo sentirse despreocupado por una posible medida similar en su contra. A diferencia de Saiz, cuyo partido se encuentra intervenido y le prohíben llevar los símbolos partidarios en las boletas de apoyo a Cristina presidente, Quiroga concretó la alianza con el PJ kirchnerista manteniendo el sello radical. Esto se logró por una negociación de Quiroga con Morales de permitir que sectores internos del radicalismo neuquino pudieran pronunciarse por Lavagna. El operador de esa negociación política fue el presidente del Comité Neuquén de la UCR, Marcelo Inaudi, que se reporta políticamente sin fisuras al intendente.
Con esa ingeniería se gestó la candidatura de César Gass -también hombre del riñón de Quiroga e hijo del senador alfonsinista Adolfo Gass- como primer candidato a senador por el lavagnismo.

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