10 de junio 2003 - 00:00

Gobierno nacional colaborará en esclarecimiento de crimen

Béliz les aseguró a los familiares de Leyla Nazar y Patricia Villalba -halladas muertas en febrero pasado en la localidad de La Dársena- que el episodio «repugna» al gobierno nacional y coincidió con sus interlocutores en que existen «puntos oscuros» en la investigación. Fue por esto que la gobernadora Mercedes Marina Aragonés de Juárez ya removió a la cúpula policial de la provincia y aceptó las renuncias del vicegobernador, Darío Moreno -cuyos hijos prestaron declaración testimonial en la causa-, y del secretario de Prensa, Xavier Ferrara Peña, ex cuñado de Sebastián Flores, imputado por los asesinatos de las jóvenes.Los familiares de las dos jóvenes reiteraron que «allegados a altos funcionarios de poder» de Santiago del Estero están vinculados al crimen y Béliz, por su parte, les transmitió que el gobierno «no va a permanecer indiferente a este tema» y que está dispuesto a «prestar toda la colaboración que sea requerida por la Justicia», respetando las divisiones de poderes.
Ayer se hizo una marcha por las calles santiagueñas para pedir la libertad del único procesado,
José Llugdar.
En tanto,
un nuevo nombre se agregó al listado de piezas clave en la investigación del doble asesinato entre los que ya figuran los detenidos Llugdar, Ramón Rojas (imputado de «homicidio simple») y Omar Contreras.
Se trata de
Cristina Juárez, la prostituta con quien Leyla Nazar compartió sus últimos días en Santiago del Estero antes de ser descuartizada en una fiesta en la que hubo sexo y drogas. Según su abogado, Alejandro Gelid, la mujer aguarda ser llamada para ampliar su declaración testimonial ante el juez Dardo Herrera.
Es clave porque la joven de 24 años es una de las últimas personas que vio con vida a Leyla. Juárez
negó ser la entregadora de su amiga y dijo que no sabía quiénes la habían matado. Fue, además, la testigo que involucró a Lludgar en el caso, ya que el detenido, tras conocer a Leyla en una fiesta, la invitó a salir y dijo que no la vio más, pero cuando la joven ya estaba desaparecida, admitió haberla vuelto a encontrar.
Por otra parte, un comerciante se presentó ayer ante el juez para contarle que el remisero
Omar Contreras y Ramón Rojas, dos de los detenidos, amenazaron de muerte en enero pasado a Patricia Villalba para que no contara que habían asesinado a Leyla Nazar. El testigo, Néstor Diganchi, también le habría contado al magistrado que Rojas y Contreras lo amenazaron de muerte por haber presenciado el momento en que, en los últimos días de enero pasado, ambos intimidaron a Villalba en la verdulería donde trabajaba la víctima.
En tanto, se estima que en las próximas horas habría nuevas detenciones. Por caso, una comisión policial santiagueña se encuentra en
Tucumán para detener a un hombre conocido como «el Tucumano Richard», quien fue mencionado como uno de los participantes de la fiesta en la que mataron a Leyla Nazar.
Por otra parte, material orgánico encontrado debajo de las uñas de Patricia Villalba y vellos ajenos a ella que fueron hallados en su pubis son peritados en el
Instituto de Biomedicina de la Universidad Católica de Santiago del Estero, en un intento por identificar al asesino. Además, se ordenó que hoy se inicien los peritajes respecto de tres elementos encontrados en la casa del barrio Mishky Mayu, donde presuntamente se cometió uno de los asesinatos.
Sebastián Flores, uno de los cuatro detenidos, denunció por su parte que durante su primera noche de detención un policía le ofreció $ 200 mil para que se hiciera cargo de los asesinatos.

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