Alguno de esos dos días -se trata de acciones sorpresa- el área de Ingresos Públicos que maneja Santiago Montoyadestinará en masa y al mismo tiempo a 700 inspectores sobre 450 manzanas de una de las cinco áreas consideradas de «características mayoritariamente evasoras» por esa cartera, ubicadas cuatro de ellas en el Gran Buenos Aires y la restante en La Plata.
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Por esas horas, los inspectores tienen la orden de barrer manzana por manzana. En rigor, la idea es que toquen el timbre en viviendas habitadas por contribuyentes morosos o con supuestas deudas, que entren en comercios -sobre los cuales se controlarán las ventas- y que avancen, además, sobre el estado de pago del impuesto automotor de vehículos tanto estacionados como en movimiento. Los morosos recibirán para su parabrisas una alusiva oblea en rojo. En el caso de las viviendas particulares, la intención es tanto notificar a los contribuyentes de que se encuentran en rojo en materia tributaria como corroborar, por caso, que hubo ampliación de metros cuadrados construidos no declarados. De no habilitar en este último caso el ciudadano la entrada a la vivienda, Catastro activará de oficio la nueva valuación. Informate más
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