25 de septiembre 2007 - 00:00

Juan Szewc, el hombre del frío

Quizás habrá sido pura coincidencia, pero el hombre que llegó siendo un niño de su fría Polonia, un día decidió independizarse económicamente del frigorífico donde trabajaba y eligió el frío industrial como actividad. Para don Juan, como lo conocen sus clientes y proveedores, que ya son amigos, Rafaela fue una ventaja competitiva en los comienzos: "Teníamos a los dos frigoríficos, dos industrias lácteas y las diversas plantas de SanCor", dice; es así que los evaporadores, separadores y condensadores de Frío-Raf tuvieron una demanda concreta. "Hace 12 años que estamos en el exterior", comenta satisfecho remarcando que en todo este tiempo mantuvieron a los clientes iniciales y agregaron nuevos.

 Mercados y productos

Frío-Raf es uno de los referentes en el exigente mercado del frío industrial; participa con 20% del mercado interno para los sectores de la fruta, hortalizas, bebidas gaseosas e industrias láctea y frigorífica. Además, desde 1995 exporta a Paraguay, Chile, Uruguay, Costa Rica y México."Somos bien vistos en el mercado y hemos sabido generar confianza en las entregas", dice. Separadores de líquidos, recibidores de líquidos y equipos de bombeo, condensadores evaporativos, cascos y tubos y evaporadores se cuentan entre los principales productos de Frío- Raf. La empresa entrega llave en mano los distintos encargos y fabrica según los requerimientos del cliente.

 Renovación y futuro

Don Juan Szewc hoy ronda los 80 años y sigue con una rutina de 9 horas diarias de trabajo; su principal virtud fue no quejarse por los vaivenes y concentrarse en progresar. Para este empresario el futuro se presenta favorable, desde Frío-Raf piensan en crecer, aumentar producción y profesionalización. El hombre dice que ya viaja menos a visitar clientes, se muestra confiado con la transición que comenzó hace unos años y manifiesta que las decisiones se consultan con sus hijos Francisco, ingeniero electromecánico; Marisa y Fernando, quienes se hicieron cargo de la comercialización y producción respectivamente.

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