4 de octubre 2007 - 00:00
Juez retiró sus fiscales de escrutinio cordobés
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La medida fue anunciada por el propio candidato al mediodía, convocando a la prensa al salón de Tribunales, después de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) rechazara la apelación por la solicitud (de hace 15 días) de anular 205 urnas.
El dictamen ordenó entonces contar «voto a voto» los sufragios en esas mesas, lo que paradójicamente no satisfizo a Juez. El pedido ya había fracasado en dos instancias anteriores y, ante la confirmación del TSJ, Juez volvió a denostar al secretario electoral, a la jueza y a los siete integrantes del máximo tribunal.
José Pérez Corti, secretario electoral, se encargó de minimizar el significado de la actitud de Juez ya que el proceso de escrutinio definitivo
-dijo- «se debe hacer quieran o no, estén presentes o no, les guste o no», a los representantes de las fuerzas políticas que participaron de la elección. «El escrutinio es una obligación legal, y tiene las garantías de transparencia de la Justicia, no de los partidos», dijo Pérez Corti.
También se supo después que en realidad el «retiro de fiscales» juezistas era algo sui géneris. Esto porque el candidato había ordenado sacar a los que «observan» (sin voz ni voto) el recuento «voto a voto» de las urnas que la jueza hizo abrir (más de 700), pero no retiró los apoderados de la mesa de «incidencias» que es donde se discute cada observación sobre las urnas, es decir, donde «se pelea» el escrutinio.
¿Juez «retiró» o no a sus fiscales? Lo concreto es que sacó a quienes «observan» el conteo voto a voto, no a Ernesto Martínez y a Miguel Ortiz Pellegrini, que son quienes comandan el proceso en la mesa de discusión. Para el candidato del Frente Cívico con lo primero alcanza como «gesto» político; para el PJ es una «payasada»
-así la definió Alejandro Mosquera apoderado en Tribunales- porque sus apoderados no se fueron.
Otra pregunta. La decisión ¿fue porque a Juez lo indignó una sentencia judicial que confirmó dos fallos anteriores; o porque la tendencia con casi 90% del escrutinio aprobado por sus propios fiscales muestran que Schiaretti ganará la elección, y necesita políticamente no avalar el recuento?
Sobre esto último, Juez repitió que es una víctima del «poder»; en cambio el justicialismo asegura que se trata de un «mitómano» que actúa solo para los medios y como el «gaucho matrero. Si gano cobro, si pierdo peleo».




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