22 de noviembre 2021 - 00:00

Cruces internos en Juntos tras revés en Senado bonaerense

Ezequiel Galli
Ezequiel Galli

En Juntos hay bronca. A una semana de los resultados electorales que le permitieron al Frente de Todos tomar una mayoría ajustada en el Senado bonaerense, tanto desde el PRO como de la UCR buscan responsables directos por lo que significó una derrota clave en medio de un triunfo provincial.

Para estos comicios, la Cámara alta provincial puso en juego 23 bancas (la mitad del cuerpo), de las cuales 16 pertenecen (al menos hasta el 10 de diciembre) a Juntos. El FdT, por su parte, defendió 7. Tras los resultados del domingo, la oposición ganó 13 de esas butacas mientras que el oficialismo se quedó con 10. Y aquello que puede parecer a simple de vista una victoria, se convirtió en una derrota.

Es que, en lo concreto, el Frente de Todos le arrebató tres senadores a Juntos y con ese golpe logró alcanzar la paridad. Sucede que en la previa el gobernador sólo contaba con 20 de las 46 bancas totales, lo que lo obligaba a negociar cada iniciativa, sin la gobernabilidad necesaria.

Ahora, la Cámara alta pasó a tener 23 representantes por lado. En un equilibrio que sólo podrá ser quebrado por la presidenta del Senado y vicegobernadora, Verónica Magario. Lo que se traduce en un triunfo marcado para Kicillof.

“Genera bronca. Nosotros fuimos la única sección que mantuvo la sumatoria de las PASO”, le dijo a Ámbito un dirigente del PRO en Mar del Plata. Es cierto. Los tres senadores perdidos salieron de la primera, la cuarta y la séptima. Y aprovecharon la oportunidad para mostrarse como ganadores. “Lo conseguido tiene que ver con un laburo que hicimos. En Mar del Plata tenemos un modelo de gestión que no se replica en otros distritos de Juntos. Guille (Montenegro) gobierna en conjunto con los radicales. No somos amarillos y rojos y blancos. Acá todos tenemos la misma camiseta, tanto que la presidencia del HCD es radical, además de varios secretarios”, agregó la misma fuente.

Y es que esa unidad no se dio, sobre todo, en la cuarta y en la séptima sección, donde desde la UCR cuestionaron el accionar de los intendentes PRO de Junín y Olavarría, Pablo Petrecca y Ezequiel Galli, respectivamente, por no militar la campaña en favor de sostener el resultado de las PASO.

Subestimación

La queja directa es que subestimaron la elección y que no salieron a la calle a buscar el voto necesario para contrarrestar lo que terminó siendo el crecimiento del Frente de Todos. “Si Galli salía a meterle garra, conservábamos el senador y hoy nadie hablaría de ganar perdiendo ni de otra pavada”, le dijo a este diario un dirigente radical.

Es más, en la séptima, donde Olavarría es cabeza de sección, el ahora senador elector Eduardo “Bali” Bucca logró ingresar por una diferencia de 800 votos a favor. Una cifra que, desde algunos sectores del PRO, todavía se envalentonan en poder revertir con el escrutinio definitivo, pero que desde la UCR aseguran que ya no será posible.

En medio de las fricciones partidarias, tanto Montenegro como el presidente de la UCR bonaerense, el marplatense Maxi Abad, sellaron un acuerdo político que dio sus réditos y que desde el gobierno del intendente PRO aseguran que se trata de un “vínculo fuertísimo, te diría que indestructible”.

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