30 de mayo 2008 - 00:00
La CGT de Moyano hizo pie en Neuquén de la mano de Sapag
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Moyano resaltó esta unidad provincial dentro del planetario K y recordó como «gesto histórico» la decisión del ex senador Elías Sapag -padre del mandatario neuquino- durante el gobierno de Raúl Alfonsín cuando frenó la división del movimiento obrero organizado, lo mismo que, ahora, le reprocha en privado a quienes, dentro del gobierno, alientan el reconocimiento de la CTA. El gremialista también aprovechó el escenario colmado por más de 2.000 militantes -un hecho inédito para la opaca relevancia del sindicalismo local- para defender al gobierno de CFK contra los embates del campo, aunque les pidió a los dirigentes agrarios que «vuelvan al diálogo», comparando con la gimnasia de los jefes gremiales cada vez que tienen que negociar salarios. «Nosotros como columna vertebral de este país vamos a hacer todo el esfuerzo para contribuir en la construcción de una Argentina más justa y solidaria. Porque la justicia social debe ser una bandera de realidad y compromiso», se entusiasmó el camionero.
Tampoco Rodríguez se reporta en la interna gremial al secretario general de los Empleados de Comercio, Armando «Gitano» Cavalieri aunque dentro del delicado juego de alianzas internas de los mercantiles forma parte de una tercera posición de sindicatos del interior. No ocurre lo mismo con el gastronómico Jorge Omar Bascur, un hombre de Luis Barrionuevo que comandará las «seis dos» neuquinas, aunque logró que tanto Moyano como Venegas compartieran el mismo palco para levantarle la mano ante el estruendoso sonido de los bombos que disciplinadamente se repartieron los camioneros de Moyano, los albañiles de Gerardo Martínez y los petroleros privados, en un colmado salón del histórico -para el peronismo local, al menos- «Club Pacífico».




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