10 de febrero 2009 - 23:04

"Lo electoral perjudica", dice ahora Kirchner

Néstor Kirchner, ayer, durante el acto en Almirante Brown, junto al intendente Darío Giustozzi.
Néstor Kirchner, ayer, durante el acto en Almirante Brown, junto al intendente Darío Giustozzi.
Buenos Aires - Néstor Kirchner encabezó ayer en la localidad de Almirante Brown un acto partidario que, en los hechos, lo mostró ya en campaña. Sin embargo, en lo discursivo advirtió que «son tiempos de gobernar». «Algunos están apurados y quieren imponer el tema electoral, pero hoy la Argentina necesita gobernabilidad», enfatizó.

En esa línea, pidió «responsabilidad al pueblo a la hora de votar» en las elecciones legislativas de octubre. «Tenemos que darle a Cristina un Congreso solidario y leal, que la ayude a profundizar las transformaciones», sostuvo, además de enfatizar que «hay que evitar que le aten las manos». «Tengamos memoria», dijo.

Además, bregó porque confluyan los intereses de empresarios y sindicalistas, en línea con la idea de un pacto social.

«Vine a hablar como presidente del partido y no como candidato; estoy ocupado en consolidar la gobernabilidad», se apresuró a decir luego, al bajar del estrado. Esquivó así alguna definición sobre una potencial postulación para encabezar la lista de diputados nacionales bonaerenses.

También se refirió al encuentro que mantendrán hoy Mauricio Macri, Francisco de Narváez y Felipe Solá, en pos de un acuerdo electoral. «En la democracia todo es posible, pero nunca voy a ser anti de nada, porque nunca eso construyó nada», respondió.

Poco antes, en su discurso, el ex presidente y actual titular del PJ nacional volvió a defender el modelo que impuso en su gestión y que hoy mantiene Cristina de Kirchner. «No fuimos un veranito; estábamos construyendo un futuro estratégico del país», remarcó.

En ese marco, se refirió al impacto de la crisis financiera internacional y, como la Presidente, se comparó con el primer mandatario estadounidense, Barack Obama. «El comienzo de Obama me hizo acordar al nuestro», dijo, en referencia a los apuros que impone la crisis, y a la apelación a los programas de aliento de la obra pública. «Tenemos recursos; tenemos reservas para enfrentar la crisis», aclaró.

«No es justo que las crisis las pague siempre el pueblo: que los grupos económicos se hagan responsables de su accionar», enfatizó también, además de volver a pedir a los empresarios que «no toquen ningún empleo» y que acepten que a veces «hay que ganar un poquito menos». En esa línea, advirtió que «no es momento de tratar de imponer desde un sector al otro».

El ex presidente aclaró, en paralelo, que «no responderá agresiones» en materia de la caliente interna alimentada por el peronismo disidente, y dijo que ve «a la alianza, que se ha reunido nuevamente». «Les pido humildad: en 2001 fundieron a la patria; tenga la solidaridad de acompañarnos», dijo, y recalcó también que quiere «que le vaya bien a quien conduce la Capital», en referencia a Macri.

Al acto asistieron el jefe de Gabinete, Sergio Massa; el vicegobernador Alberto Balestrini y el intendente local, Darío Giustozzi, quien derrotó al duhaldismo local y que fue uno de los jefes comunales que cosechó fuertes promesas de fondos para obra pública en la residencia de Olivos, por $ 5 mil millones.

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