5 de abril 2007 - 00:00

Maestros tomaron Legislatura

El caótico escenario mantuvo como rehenes a unos 15 legisladores, luego de una sesión en la que se aprobó una resolución contraria al reclamo de los maestros, por la cual se les obliga a volver a las aulas tras un paro que se extiende desde el 26 de febrero -día en que debía comenzar el ciclo lectivo en la provincia- e incluye huelgas de hambre.
Recién cerca de las 5 de la mañana de ayer
-la sesión se había iniciado a las 18 del martes- los diputados pudieron salir del Parlamento con ayuda de la Infantería, que disparó balas de goma, y ante una lluvia de proyectiles que arrojaban los activistas.
Los «autoconvocados» representan algo menos de la mitad de los 22 mil maestros en la provincia, en tanto que el gobierno de Juan Carlos Romero acordó desde hace dos semanas que un alto número de docentes retomara el dictado de clases. Además, también se apeló al contrato de suplentes para ocupar las vacantes que dejan los rebeldes. De todos modos, cerca de 80 mil alumnos, sobre un total que supera los 400 mil, no tuvieron clases normalmente este año.
La persistencia del conflicto convulsiona a la sociedad salteña y ya adquirió trascendencia nacional, recibiendo apoyo de CTERA nacional (ver aparte). Esta semana seguirán las marchas y no se descartan piquetes en rutas provinciales para afectar al turismo de Semana Santa.
 Exigencia
Los docentes en pie de guerra exigen un salario básico de $ 1.200 (actualmente es de
$ 360), 82% móvil de jubilación y que no se descuenten días de paro. Hasta ahora, el gobierno ofreció un aumento de $ 100 al básico escalonado hasta junio.
En tanto, según se informó oficialmente, los maestros que no adhirieron al paro cobraron al finalizar marzo los $ 1.040 de sueldo de bolsillo garantizados por el gobierno nacional.
La declaración aprobada por los legisladores del PJ el martes sugiere a los docentes «levantar la medida de fuerza a cambio de la oferta de una mesa de diálogo».
El diputado Thomas dijo que en el momento en que subían a un camión celular que se dispuso para retirarlos del recinto, «los manifestantes arrojaron piedras, botellas, naranjas, palos y hierros».
Por su parte, el jefe de la Policía de Salta, Gilberto Pereyra, señaló que los manifestantes «han privado de libertad a los diputados, incluso agredieron a la jueza Beatriz Renzi, que se hizo presente en el lugar y que intentó persuadirlos».
En la misma línea se expresó el ministro de Gobierno y Justicia, Víctor Brizuela. «Gamboa está al lado de los que están tirando piedras y esgrimiendo palos en actitudes violentas», dijo, y aclaró que «no vamos a responder a ningún tipo de provocación. Durante toda esta semana no vamos a responder y vamos a actuar siempre en la forma en que la Justicia lo indique».

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