13 de febrero 2007 - 00:00

Maza pide a Kirchner aval para desdoblar

La cruenta puja peronista entre Maza y su vice, Luis Beder Herrera (ambos pretenden pelear la gobernación en las urnas), ayer acumuló otro foco de tensión: por la mañana, 16 de los 18 intendentes, todos PJ, le adelantaron a Maza que si es suspendido en la Legislatura el jueves, como temen, presentarán automáticamente su renuncia al mandatario por considerar que la provincia se volverá «ingobernable».
Los jefes comunales además denunciaron formalmente un presunto intento de golpe institucional de Beder Herrera. En sintonía, los legisladores nacionales mazistas Ada Maza, Mario Santander y Griselda Herrera pidieron «elecciones ya».
Por de pronto, y en un clima de suma tensión, los diputados alineados con el vicegobernador intentarán el jueves sancionar una enmienda constitucional para eliminar definitivamente la figura de la reelección indefinida, con la intención de obstaculizar una candidatura de Maza.
El anterior intento, desplegado el 14 de diciembre pasado, había derivado en una virtual toma de la Legislatura por parte de militantes mazistas y funcionarios, por la cual hoy varios de los allegados al mandatario se encuentran procesados.
Con este antecedente, el PJ decidió no movilizarse ese día a la Legislatura, aunque desde ayer concretan marchas de protesta, bajo el pedido de un adelanto de elecciones (también empapelaron la ciudad), para culminar el viernes con un importante acto frente a la sede del PJ.
 Objetivos
La jugada de desdoblar elecciones desplegada por Maza (que, en rigor, conspira contra el proyecto de acumulación de poder del Kirchner) apunta, en primer lugar, a condicionar una potencial suspensión en el cargo por parte de los hombres de Beder Herrera (quien, en rigor, ayer descartó esa posibilidad).
Pero, además, las dimisiones masivas (que se consumarían en los concejos deliberantes locales de ser efectivamente destituido Maza) buscan obligar entonces sí a Nación a aplicar el remedio federal en La Rioja, ante la catarata de acefalías,
Ante este escenario, cobró relevancia un encuentro que el ex presidente Carlos Menem mantuvo el domingo con la hermana del gobernador -la senadora nacional Ada Maza- a instancias del propio Maza.
Allegados al mandatario riojano descartaron cualquier tipo de entendimiento electoral - «alejaría a Maza de Kirchner», dijeron- y aclararon que el objetivo fue sondear a Menem sobre cómo jugará en esta virulenta interna justicialista, luego de que públicamente destacara el hecho de que nunca en la provincia habían presentado cuatro pedidos de juicio político contra un gobernador. En el encuentro, Menem llamó a la cordura dentro del peronismo.
En rigor, para adelantar comicios (como lo confirmó ayer el propio Maza), el Ejecutivo local necesita sortear primero otro escollo: una ley sancionada por el bederismo, que domina la Legislatura, por la cual impide a Maza modificar la fecha de comicios, para dejarlos pegados a los nacionales.
Pero el gobernador sostuvo ayer que «la facultad de convocar a elecciones es del Ejecutivo, porque así lo determina la Constitución provincial», por lo cual apostará a que una orden judicial haga caer la norma por inconstitucional.
En este complicado marco, ayer el titular de la UCR local, el diputado nacional Julio César Martínez, advirtió que su partido podría apoyar la intervención federal de la provincia si el conflicto de poderes entre el gobierno y la Legislatura llega al Congreso nacional.

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