24 de agosto 2006 - 00:00
Nación dice que se respetarán derechos de empresario suizo
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Este pronunciamiento se conoció después de una reunión celebrada ayer en esta localidad, ubicada a 340 kilómetros al oeste de Neuquén capital y a unos 60 km de la frontera con Chile, entre el organismo interestadual, la Confederación Mapuche y los concesionarios de las tierras que suman unos 120. La respuesta oficial es la primera que se conoce después que tomara estado público a través de Ambito Financiero del pedido de informes que la embajada suiza en la Argentina realizó a los gobiernos nacional y provincial. Otra revelación de Moreno fue que «el Ejército no se retirará de Pulmarí y quienes deben abandonar el casco de la estancia tomado, son los mapuches».
Rechazo
Otro dato importante que se conoció ayer es que las agrupaciones Aigo (a orillas del Lago Ruca Choroi) y Currumil (en Quillén cerca de la estancia de Lagos mármol) rechazaron las tomas y criticaron duramente a la Confederación Mapuche, cuyos dos dirigentes más importantes son Ramón Ñancucheo -asesor del piquetero oficial Luis DElía- y Florentino Nahuel que integra el INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indigenistas que depende del Ministerio de Acción Social de Alicia Kirchner).
El ministro de la Producción y Turismo del Neuquén, Marcelo Fernández Dotzel, confirmó el anticipo y adelantó que la respuesta provincial es la de haber comunicado que Neuquén se retiró de esa sociedad que tiene con la Nación pero que «defenderá a ultranza los derechos de los concesionarios como una manera de demostrar que en su territorio existe seguridad jurídica para los inversores». En la misma situación que Pancciotto se encuentran otros importantes inversores como Roemmers, Larminat e Hiriart aunque estos últimos, por el momento, sólo están amenazados y sus inversiones serán reexaminadas. El resto, compuesto de pequeños y medianos concesionarios se armaron para defender sus propiedades.
Estos asistieron a la reunión de ayer a la CIP con la firme idea de que se respete la ley ya que se sostiene que «esas concesiones fueron otorgadas en el marco de una legislación vigente y que, por lo tanto se debe respetar, independientemente de los gobiernos políticos de turno».
Estos concesionarios, junto a los pobladores de ley -existentes antes de la creación de la Corporación Pulmarí- fueron duros contra algunos organismos del gobierno nacional -ministerios de Acción Social, Interior y Parques Nacionales- por apoyar abiertamente las tomas.
Pancciotto es dueño de una hostería de 5 estrellas a orillas del lago Pulmarí, uno de los lugares más bellos de la región de los lagos cordilleranos, y, ahora, puede disponer de su campo para la atención de los ciervos que cría en cautiverio sólo para avistaje con la prohibición absoluta de cazarlos y mucho menos matarlos. El ítalo-suizo invirtió más de 3 millones de dólares con fondos traídos desde Europa con la finalidad de construir una hostería en piedra y madera y desarrollar la crianza de ciervos colorados, doma y chinos, esta última especie importada desde Francia donde se desarrollaron después de haber sido llevados por un monje benedictino en el año 1700. Sus clientes son extranjeros y argentinos de alto poder adquisitivo.
Pancciotto presentó una denuncia por usurpación y daños ante el juzgado federal de Zapala, pero el juez subrogante, de apellido Bergini -en breve se incorpora el suspendido juez Caro- se declaró incompetente pese a que el presunto delito fue cometido en jurisdicción del Estado nacional y derivó el caso a la Justicia provincial. Pero, hasta ayer, el juez penal de instrucción, Oscar Domínguez, no se había pronunciado aún.




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