14 de mayo 2003 - 00:00

Oficial: aseguran que hay sólo 31 desaparecidos

Los técnicos de Obras Públicas -a 40 millones de litros bombeados por hora- están muy cerca de terminar su tarea, pero si se producen precipitaciones fuertes en la cuenca del río Salado todo podría volver atrás.
El gobierno de
Carlos Reutemann, por otra parte, no quiere prolongar demasiado el delicado trato con los evacuados que cada día tienen peor humor. Para miles de ellos su permanencia fuera de casa será de, al menos, 5 meses porque un relevamiento realizado en las viviendas indica que la humedad y deterioro reinantes no serán superados a causa del frío del invierno.
Otro tema que preocupa es el número de desaparecidos, que hasta el lunes ascendía a 211 y que
en las últimas horas se redujo a 31, ya que «la policía logró dar con el paradero de las restantes», según el ministro de Gobierno local, Carlos Carranza. Otras fuentes indican que son 500 los desaparecidos.
Sin embargo, se mantiene la lamentable cifra de
22 muertos, víctimas de la catástrofe.
El vicegobernador
Marcelo Muniagurria, sostuvo ayer que a la ciudad capital habrá que «replantearla» y «pensar muy seriamente» en una ciudad distinta a la actual.
Por otra parte, aseguró que
no necesariamente hay que desagotar rápidamente lo campos, ya que los perjuicios pueden ser aún mayores.
En tanto, descendió a
62.393 el número de evacuados -muchos de ellos trasladados a carpas donadas por el gobierno de Italia- mientras otros pobladores volvían a sus hogares para encontrarse con el consiguiente riesgo sanitario de la basura acumulada (ver aparte).
Las autoridades santafesinas debatían ayer el destino que se dará a los evacuados luego de que
las clases comiencen el 2 de junio. Al respecto se supo anoche que sólo 7 de los 19 centros educativos estará en condiciones de de dictar clases, con lo que se estima que será sumamente conflictiva la distribución del alumnado.
En tanto, las alternativas de alojamiento fluctúan entre crear un gran campamento con las carpas donadas, levantar casas de plástico y redistribuir a las personas en las estaciones de tren.
La situación de la ciudad
puede empeorar debido a que en la zona afectada las condiciones climáticas tenderán a desmejorar en las próximas horas. Para hoy se dictó en la zona un alerta meteorológico por lluvias y tormentas y el mal tiempo continuará hasta el sábado.
Ingenieros civiles recorrieron, por su parte, ayer algunas de las casas que se vieron afectadas por la crecida del Salado para determinar el grado de erosión que provocó el agua en las estructuras.
Los informes preliminares, realizados sobre las viviendas donde se retiró el agua, permiten prever que
las casas que no podrán ser habitadas por el espacio de 5 o 6 meses se cuentan por miles.

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