23 de julio 2004 - 00:00

Otro día de protestas

En Salta, en tanto, con tintes mediáticos desembarcó ayer en la emblemática Tartagal el piqueduro Raúl Castells (ver Ambito Financiero). Cuando en Tucumán todavía están frescos los incidentes del pasado 9 de julio -estallaron en plena celebración por el Día de la Independencia, ante la atónita mirada de Néstor Kirchner-, la provincia otra vez fue ayer escenario de protestas en la capital y de cortes de ruta en el interior.
Militantes de la Corriente Clasista y Combativa volvieron a acompañar la protesta de los estatales
y, junto con los municipales, del interior cortaron rutas y se movilizaron, para exigir el pago de un sueldo básico de 350 pesos.
«Vamos a insistir hasta que el gobierno decida darnos una respuesta valedera,
porque sabemos que los ingresos aumentaron considerablemente en la provincia», aseguró el dirigente de la CCC, Vicente Ruiz.
El gobierno de
José Alperovich instauró días atrás por decreto que ningún empleado del Estado provincial gane menos de 400 pesos, con incrementos no remunerativos. Sin embargo, la propuesta fue rechazada por los trabajadores, que reclaman un básico de 350 pesos.
Estratégicamente, los estatales decidieron acallar desde hoy sus protestas,
para volver a las calles el próximo 3 de agosto. Ese día estará de regreso en Tucumán Alperovich, quien en la tarde de ayer viajó a Madrid.
 Reclamo
En la capital santiagueña, en tanto, una nutrida columna de piqueteros reclamó ayer la entrega de alimentos y planes sociales a la intervención federal.
Allí Lanusse debió escuchar una queja que, en rigor, en las últimas semanas se eleva desde distintos sectores de la provincia.
«Parece que la intervención vino a Santiago del Estero para no cambiar nada; el gobierno dispone de fondos, pero la realidad indica que siguen los 40 mil desocupados y pobres en la provincia», aseguró el dirigente del Movimiento Sin Trabajo Teresa Vive, Mario Castillo.

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