17 de octubre 2003 - 00:00

Pacto Duhalde-Solá para acordar tregua

Ocurrió el viernes último, como siempre en secreto, pero recién anteyaer la orden de paz se derramó hacia abajo hasta llegar a los protagonistas de los duelos. La pauta es sencilla: hasta fin de noviembre, los caciques trenzados en ese cacht, deberán guardar las uñas.En concreto, el principio de pacto consiste en adormilar la disputa para avanzar en la cuestión de fondo que consiste en lo siguiente:
c Duhalde le pidió a Solá que la vicepresidencia del Senado sea para Antonio Arcuri, un protoduhaldista que acompañó al jefe del PJ como secretario general de la Presidencia hasta mayo pasado y que, además de esa sintonía política, comparte rondas familiares y amistosas. El problema es que Arcuri genera una colección de quejas entre los senadores del peronismo que, para empezar, no le perdonan al «Tano» que haya operado «por los medios» su postulación.
c Solá, que conoce -porque se lo contaron los propios actores- el tono de la querella de los senadores contra Arcuri, puso una condición y nada menor: dijo que estaría dispuesto a «ceder» la vice del Senado en la medida que eso implique un acuerdo global de gobernabilidad parlamentaria, es decir que se normalice la situación en Diputados, cámara que a veces más a veces menos le dio dolores de cabeza al gobernador.
c Solá está dispuesto a mediar ante los senadores para que otorguen la vice a Arcuri sólo si eso reditúa en que Diputados se convertirá en una cámara previsible, que no le trabe leyes innecesariamente ni se convierta, como fue por momentos, «en Afganistán», por ingobernada y repleta de talibanes. ¿Qué pide Solá? En principio, no le preocupa la presidencia del cuerpo, hoy en manos de Osvaldo Mércuri, porque es un cargo formal. Sí, en cambio, le interesa la jefatura del bloque que hoy ocupa Juan Gariboto y que impone el ritmo parlamentario. «No es un problema de personas, sino de políticas», argumentan los felipistas.
c Sin embargo, pocos se atreven a apostar a que amaestrarán a los diputados. «No lo haría ni Perón», alarman en La Plata. En rigor, ni con Duhalde rey, ese bloque se avino dócilmente a los mandatos de Casa de Gobierno. «No, al menos, con los mismos nombres que ahora», se aporta. ¿Tiene Solá un candidato para la jefatura del bloque? Quizá el elegido sea Florencio Randazzo aunque en ese cuerpo dejó un almácigo de enemigos.
c Así y todo, si logra encarrilar a la Cámara baja, Solá corre el riesgo de desestabilizar el Senado donde el bloque profesa un apoyo cerrado a Hugo Corvatta, senador histórico con buena sintonía con el gobernador. Si, eventualmente, Corvatta tuviera que renunciar a la vice, Solá tendría que darle salida «por la puerta grande», admiten los felipistas. Léase: un ministerio.
Pablo Ibáñez

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