Rovira instruyó a su ministro del área y quebró el reclamo argentino. Quedó debilitada así la argumentación nacional aun cuando avanza a su favor la intervención de la ombudsman del Banco Mundial, Meg Taylor. La funcionaria llegó a Gualeguaychú, Entre Ríos, para entrevistarse con organismos ambientalistas, y anticipó que el BM recomendará a la Confederación Financiera Internacional (CFI) frenar dos créditos que estaban destinados a la construcción de las polémicas papeleras. Para Taylor, el CFI debe nombrar consultores para hacer un estudio ambiental.Busti encabezó la ofensiva argentina argumentando que las fábricas desatarían una grave contaminación ambiental en Gualeguaychú, horadando la actividad turística de esa localidad. El reclamo del gobernador contó con el respaldo de la comunidad entrerriana y se trasladó luego a Buenos Aires. Kirchner encomendó a su canciller, Rafael Bielsa, presentar un pedido formal ante su par uruguayo. El convite también se extendió a Rovira, ya que en suelo misionero operan en la actualidad tres fábricas de pasta de celulosa. Pero el ministro de Ecología y Turismo de Misiones, Luis Jacobo, anunció ayer oficialmente la negativa de oponerse a la radicación en Uruguay. Desde Londres, donde participa de la Feria Internacional de Turismo, Jacobo sentenció: «Misiones no se sumará a una causa nacional en contra de las papeleras». Las plantas serían levantadas en Fray Bentos.
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