19 de marzo 2008 - 00:00

Permanencia de Porretti depende ahora de Corte

Buenos Aires - Será finalmente la Suprema Corte de Justicia la que decida si el intendente de Pinamar, Roberto Porretti, continúa al frente de la comuna o si debe abandonarla, tal como lo acordó el Concejo Deliberante por unanimidad, el lunes pasado.
En tanto, ante la anormalidad existente en el balneario, varios funcionarios del PJ local no descartan la posibilidad de que el caso llegue a las manos del gobernador Daniel Scioli.
«Se va a esperar a que Pinamar resuelva su tema por sí sólo; si no lo hace, no se descarta que Scioli intervenga el municipio», indicaron los pejotistas consultados.
La definición se hará efectiva si es que de una vez por todas alguno de los dos principales dirigentes de la comuna, Porretti y el titular del Concejo, Rafael De Vito (quien debe reemplazarlo en el cargo), se ponen de acuerdo en torno a si verdaderamente le llegó la notificación sobre la suspensión por 90 días al mandatario o no.
«Yo le dejé la nota de suspensión en su secretaría», indicó De Vito.
«Aún no me han notificado de la decisión del Concejo», fue la respuesta del alcalde.
Si lo que dice De Vito es correcto, el máximo tribunal provincial debería expedirse luego de recibir la medida cautelar por parte del defensor de Porretti, José Ochoa, en un período de 30 a 60 días.
Por tanto, si el que dice la verdad es el polémico líder kirchnerista, el tribunal deberá esperar primero a que Porretti reciba la notificación y es a partir de la presentación de la medida cautelar del acusado cuando comenzarán a contarse las 60 jornadas.
El jefe distrital tiene cinco días hábiles para presentar la documentación ante la Justicia.
En otra línea, en la causa que investiga al jefe comunal por presunta extorsión y supuesto pedido de coimas a empresarios de la movida nocturna, Porretti volvió ayer a desafiar lo decidido por los diez concejales.
El intendente decidió, tal como lo afirmó el día de su suspensión, acudir a su despacho «como un día más».
La respuesta en ese sentido de De Vito nunca llegó. El empresario de la construcción evitó pasar por la sede comunal para cumplir con lo acordado por el grupo de concejales, y en cierta manera se mostró débil ante lo que había certificado el día anterior. Prefirió ir a trabajar a su negocio privado.
Durante la mañana, sin embargo, y por distintas versiones que indicaban que De Vito podía llegar a tomar el poder por la fuerza, agentes policiales se apostaron frente a la municipalidad.
Según fuentes comunales, se supo luego que la verdadera razón era porque se esperaba una movilización en contra del intendente.

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