29 de junio 2010 - 11:29
Plan secreto por Botnia entrega la vigilancia a científicos
Estuvieron reunidos durante tres horas en Montevideo
-
LLA impulsa la Boleta Única de Papel en cuatro provincias: el plan para reformar el sistema electoral antes de 2027
-
Jaldo habló sobre su reelección en 2027 y le abrió la puerta a una interna en el PJ
Botnia, G-20, integración latinoamericana y lazos familiares, los temas de un sorpresivo almuerzo que reunió a Timerman con Mujica en Montevideo.
El encuentro entre Timerman y Almagro transcurría en los carriles formales de la diplomacia cuando el presidente uruguayo -quien dio probadas muestras de manejarse con otros códigos- sorprendió a los cancilleres con una inesperada invitación a almorzar. «Esto es para honrarlo a usted y también a la Argentina», halagó Pepe Mujica al sucesor de Taiana.
La mesa -de tono cordial e, incluso, con ribetes de corte personal- reunió entonces -y por cerca de dos horas- al líder del Frente Amplio; a su canciller; al vicepresidente Danilo Astori y al ex embajador de Tabaré Vázquez en Buenos Aires, Francisco Bustillo Bonasso, con Timerman y con el vicecanciller, Alberto D'Alotto; el director general de Política Latinoamericana Bilateral de la Cancillería, Diego Tettamanti, y el titular de la porción argentina en la CARU y ex intendente de Concordia, Hernán Orduna.
Los comensales conversaron sobre la cumbre del G-20 en Canadá -Timerman describió la posición argentina- y sobre las dificultades para una integración latinoamericana. El buen clima del encuentro animó a Mujica a recordar las necesidades energéticas de Uruguay y admitir su deseo de que Argentina pueda ayudar a superar parte de esas carencias.
También dijo haber recibido créditos del polémico presidente venezolano Hugo Chávez y se permitió celebrar con Timerman una ligazón lejana, de la mano del descubrimiento de amigos comunes con su padre, el periodista Jacobo Timerman, fundador de las revistas Primera Plana y Confirmado y del diario La Opinión.
El tono amigable esquivó, sin embargo, un tema espinoso: no se habló del nombre del nuevo embajador argentino en Uruguay, en momentos en que se menciona a Rodolfo Ojea Quintana, quien comandaba la Secretaría de Coordinación de cancillería. Anoche, sin embargo, volvió a circular el nombre de Carlos Chacho Álvarez, en quien piensa la Presidente desde hace un año, cuando dejó esa sinecura el cafierista Hernán Patiño Meyer.




Dejá tu comentario