23 de diciembre 2002 - 00:00
Polémica por reforma de la Constitución
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En octubre pasado, Reutemann pensaba que el retoque constitucional podría darse en el año 2002, pero pronto cambió de idea. Ni siquiera en su propio partido el gobernador tuvo el consenso suficiente como para llevar adelante una nueva posibilidad que se le ocurrió cuando hacía furor la consigna «que se vayan todos»: llevar a cabo una reforma relámpago de la Constitución para habilitar la caducidad de mandatos en los primeros meses de 2002 y así sincronizar el recambio de cargos con el que se daría a nivel nacional.
Necesaria
El ánimo dentro del gobierno de Santa Fe es, por tanto, que la reforma es necesaria, pero no factible. El mismo Reutemann aseguró en su momento que no iba a realizar la idea en el tiempo previsto, porque la oposición iba a «salir a hablar de oportunismo». «Cuando salta el tema (de la reelección), todos se ponen tensos, hacen declaraciones urticantes. Y los que se oponen a mi reelección son muchos legisladores e intendentes que la tienen en forma perpetua», decía el gobernador más tentado por el duhaldismo para postularse a la presidencia de la Nación.
Lo cierto es que la idea de reformar la Constitución sigue latente en los despachos de la Casa Gris y que, apenas pueda, el gobernador Reutemann volverá sobre un tema que considera de fundamental importancia en su provincia.




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