31 de octubre 2006 - 00:00
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En paralelo, en otros distritos, los gobernadores «abrieron el paraguas», ya sea porque acaban de cambiar la letra de su Carta Magna o porque aspiran a hacerlo con plazo posterior a 2007. Se trata del tucumano José Alperovich, que ya logró la reforma este año, y el correntino Arturo Colombi, electo en 2005 y con tiempo de sobra, pero que ya firmó el decreto que establece que en febrero próximo se elegirán los convencionales que reformarán la Constitución provincial.
En todos los casos, la idea general es despegarse del mal trago del rovirismo, planteando que el proyecto propio es distinto al del misionero, aunque es innegable que el triunfo del No del último domingo se transformó en un alerta que los gobernadores están procesando.
El presidente Néstor Kirchner había dado durante la primera mitad de este año su aval para que los gobernadores que le responden avancen en la búsqueda de su reelección, incluyendo los casos en los que esto requería hacer avanzar una reforma. Un cambio de opinión de la Casa Rosada podría afectar las aspiraciones reformistas que siguen vigentes.
Confianza
Al frente del Ejecutivo desde 1998, cuando asumió por el destituido Carlos Ferraro, el jujeño Fellner no piensa ceder en su intención de volver a postularse para cumplir un tercer período consecutivo a partir de 2007.
Conocido el traspié de Rovira, no hubo voces oficiales desde el justicialismo jujeño, pero los planes de Fellner no se habrían modificado y, si bien para algunos suenan algo vertiginosos, incluyen convocar a una asamblea Legislativa durante la primera quincena del mes próximo, para luego hacer el llamado a elecciones de convencionales constituyentes en un plazo muy breve, que podría ser en noviembre mismo.
Para ello, el oficialismo da por descontado que cuenta con los votos necesarios en la Legislatura, empresa que fue alcanzada por Fellner en forma ajustada y no sin esfuerzo, luego de sufrir la negativa de parte de la oposición. Sobre 48 diputados (Jujuy es unicameral), el PJ tiene 28 representantes y en los últimos meses llegó a 32 voluntades, es decir, los dos tercios exigidos por la Constitución para hacer avanzar una reforma.
Una vez aprobada la ley que declare la necesidad de reforma, el Ejecutivo tiene 60 días para convocar a elecciones, las cuales deberán ser en un plazo no mayor que los 90 días. Estos trámites serían cumplidos en forma expresa.
«Con Rovira no hemos compartido la idea de una reelección indefinida ni la modificación de la Constitución exclusivamente para ese tema», aclaró ayer Fellner tras encargarse de puntualizar que Jujuy y Misiones viven «dos realidades totalmente distintas». Por su parte, el jujeño puntualizó que Rovira perdió «con un planteo fuera de lo común» y que, si bien Jujuy está en un «proceso previo» a una elección de convencionales, no es lo principal el tema de la reelección, sino también la modalidad de designación y remoción de magistrados, un Consejo de la Magistratura y propiciar que se reforme el régimen municipal.
Reacción
Responde además Fellner
-desde cuyo entorno también aclaran que hay un «muy buen vínculo con la Iglesia»- al senador nacional Gerardo Morales (UCR) que, aprovechando el «efecto Rovira», salió ayer a pedirle al gobernador que «archive el proyecto de reforma».
La defensa que hace el PJ jujeño de su proyecto de reforma es similar a la que se esbozó ayer de Buenos Aires, donde los felipistas no dejan de marcar que existen «profundas diferencias» entre el actual consenso de Rovira y el de Solá. Cabe además señalar que la opción del mandatario bonaerense está ahora en manos del Tribunal Electoral provincial y no depende del voto de la ciudadanía.




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