17 de enero 2008 - 00:00
Quita de fondos, justo cuando más se necesitan
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En rigor, salvo casos excepcionales, como el del mendocino Celso Jaque -que recibe el golpe nada menos que de fondos para seguridad, el leitmotiv de su campaña electoral-, los mandatarios optaron ayer por eludir un tema que se les vuelve engorroso, en vista de que devela la absoluta falta de independencia que aqueja a los poderes subnacionales en el universo K.
El esquema de dominio desplegado por la Casa Rosada incluye en un lugar de privilegio al Congreso Nacional. Allí, ayer los representantes legislativos de las provincias -en reunión bicameral- alzaron la mano para avalar los decretos de veto a unos $ 192 millones que estaba previsto destinar a diversas provincias. Es decir que obraron a favor de la decisión tomada por Kirchner y en contra de los intereses de los ciudadanos de sus distritos que les delegaron el poder.
La maniobra lleva el mote de «cajita feliz», es decir, un paquete de fondos prometidos a provincias para avanzar con el voto de todos los legisladores, pero que luego se elimina de una estocada.
Un caso recordado es el financiamiento de la represa Portezuelo del Viento, en Mendoza, que luego de sufrir el mismo golpe obtuvo financiamiento federal tras repetidas súplicas del entonces gobernador y ahora vicepresidente Julio Cobos.
Otro oficialista en graves aprietos es el mendocino Jaque, que sufre en carne propia el freno a $ 40 millones que se suponía iba a dirigir el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, al área de Seguridad, para ser aplicados en aquellas provincias con peores índices de delito federales (fundamentalmente aquellos que implican drogas y armas).
Mendoza atraviesa una crisis de seguridad, y Jaque prometió soluciones a los ciudadanos.
Aun así, por el momento sus acciones no terminan de hacer efecto, en tanto que generó fuerte polémica la designación como ministro de Seguridad de Carlos Aguinaga, dirigente conservador del Partido Demócrata.
Jaque estuvo ayer con el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y afirmó que el dinero para la provincia «saldrá de alguna parte». Tal vez aún no es el momento político, pero el gobernador tendrá que conseguir lo antes posible que Cristina haga llevar el dinero a la provincia. Supuestamente, en tiempos de campaña ella se lo prometió al cuyano.
Al respecto, Sanz no se mostró demasiado optimista: «Nunca estuvo escrito a favor de Mendoza, por lo tanto, el veto no modifica nada siempre y cuando exista una voluntad política de que Mendoza tenga ese dinero. Ahora, si no está escrito y tampoco hay voluntad política, estamos en el peor de los mundos», aseguró.
Otro gobernador de sello K que se queda sin su «cajita feliz» es el misionero Maurice Closs, radical renovador. En este caso, lo que se pierde en la maniobra es un fondo eléctrico de $ 50 millones.
Dicho acueducto requiere fuerte mantenimiento y sufrió una grave rotura este domingo.
El problema dejó sin agua potable a gran parte de la ciudad de Santa Rosa en una jornada con temperatura de 40 grados. La situación es crítica y ya hubo varias protestas en el distrito conducido por el polémico intendente Juan Carlos Tierno.




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