11 de enero 2008 - 00:00
Salta estuvo cerca de tener su propio Varizat
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El hecho no pasó a mayores, ya que el grupo de desocupados -entre los que se encontraba el popular dirigente local José «Pepino» Fernández- finalmente no fue arrollado, pero estuvo muy cerca de emular lo ocurrido hace cinco meses en Santa Cruz, cuando el kirchnerista Daniel Varizat arrolló con su vehículo a una decena de docentes que manifestaban en Río Gallegos.
La protesta tuvo como eje afectar la visita que realizaron Urtubey y representantes de Nación a Mosconi, para la firma de un convenio de obras de encauzamiento del río Tartagal, una obra de $ 23 millones que pagará el estado federal. Para fortuna del oficialismo, las protestas fueron acalladas para las 17, cuando se realizó el acto. Existió una promesa extraoficial de incorporar desocupados locales a la realización de obras.
Al momento del incidente sobre la ruta, Duarte -del Partido Renovador, aliado de Urtubey- llevaba en su camioneta a la directora de Asuntos Hídricos de la Nación, Iris Josch. Ante la obstrucción de su camino por parte de integrantes de la agrupación Unión de Trabajadores Desocupados (liderada por Fernández, dirigente de fuerte vínculo con la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini), el intendente aceleró y causó revuelo. En respuesta, el vehículo fue atacado con piedras y palos. No hubo heridos ni consecuencias mayores.
En paralelo, en Tartagal, otros grupos de desocupados cortaron la ruta y fueron enfrentados por camioneros. La protesta iniciada el miércoles se levantó a las 13 de ayer, abriendo paso a unos 200 trasportistas que se encontraban frenados.




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