La polémica entre San Juan y La Rioja por las regalías mineras del proyecto Josemaría, en la que el gobernador Sergio Uñac descartó de plano compartir ingresos por la operación como había pedido su par riojano Ricardo Quintela, sumó ayer un nuevo capítulo, con la declaración de empresarios sanjuaninos, quienes indicaron en un comunicado que el planteo fue “oportunista”.
Empresarios sanjuaninos tampoco avalan compartir regalías
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“No tenemos dudas que los beneficios primarios en la prioridad de contratación de personal, desarrollo de proveedores locales y regalías del proyecto son de San Juan”, dice el texto de la Mesa de la Productividad de San Juan. Quintela había pedido “tender una mano solidaria” a La Rioja al pedir participación de las regalías de un desarrollo en el norte sanjuanino, cerca del límite entre ambas provincias, y que tendrá una inversión de u$s3.000 millones.
Dos días atrás, Uñac fue tajante al afirmar que las regalías no se moverían de su distrito, y ayer tuvo aval del sector privado. Al igual que el mandatario, los empresarios pusieron el foco en la construcción de la licencia social en La Rioja para avanzar con proyectos mineros, ya que las condiciones son similares en ambas provincias.
“La Rioja cuenta con todo el potencial geológico para sumarse a esta industria con un modelo que puede ser similar a lo acontecido en San Juan. Cualquier otra posición, que solo se valga del oportunismo y falsas apreciaciones del proyecto Josemaría que es netamante sanjuanino, sí será un escollo más a la seguridad jurídica del país, que no beneficia a ninguna provincia”, expresó la Mesa de la Productividad de San Juan.
También ayer el ministro de Minería provincial, Carlos Astudillo, señaló que el yacimiento está dentro de los límites de San Juan y que, por lo tanto, por ley le corresponden a la provincia las regalías, que estiman en unos u$s50 millones anuales con la operación en marcha (al menos tres años).



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