Scioli ofreció un plus a quienes tomen más bonos

Ambito Nacional

Buenos Aires - El Gobierno de Daniel Scioli oficializó ayer ante proveedores una estrategia que apunta a hacer más tentador el bono por hasta $ 850 millones con el que cancelará parte de las millonarias deudas que mantiene con aquéllos, al ritmo de las urgencias financieras que afectan a la provincia.

«Se decidió fragmentar la propuesta para beneficiar a los proveedores que acepten un mayor porcentaje de la deuda en bonos», aseguraron fuentes gubernamentales, además de precisar que el bono entrará en circulación a partir del 15 de diciembre, mientras los primeros pagos se concretarán en marzo próximo.

En un encuentro con la Federación de Mayoristas y Proveedores del Estado de la Provincia de Buenos Aires (FEMAPE), el ministro de Economía bonaerense, Alejandro Arlía, confirmó que a aquellos proveedores que acumulen una deuda de hasta 300 mil pesos se les abonará en efectivo, mientras para quienes superen este monto se acordó un abanico de posibilidades, destinado a ampliar los beneficios para aquellos empresarios que opten por un mayor monto en bonos.

Opciones


En este sentido, el funcionario ofertó para ese segundo lote de proveedores y contratistas las siguientes opciones, con beneficios crecientes:

  • un pago del 50% de la deuda en efectivo y del 50% de la deuda en bonos, a una tasa Badlar más un 2% de interés, o

  • un pago del 30% de la deuda en efectivo y del 70% de la deuda en bonos, a una tasa Badlar más un 3%, o

  • un pago del 100% de la deuda en bonos, a una tasa Badlar más un 4,5%.

    En las últimas horas, Scioli salió a defender la estrategia del bono y recordó que la Ciudad de Buenos Aires, que gobierna Mauricio Macri (PRO), «emitió $ 1.600 millones» en títulos públicos de deuda. «Nosotros como provincia tenemos $ 800 millones autorizados: la mitad», argumentó.

    Previamente, por caso, el presidente de la Confederación de Pymes Constructoras (CPC), Norberto Sánchez, había sostenido que el pago con bonos tendrá un «efecto devastador sobre la economía de las pymes y sobre el nivel de empleo».

    «Si bien somos conscientes de las circunstancias que obligan a la provincia a emitir dichos bonos, consideramos que deberán contemplarse sus efectos en las empresas constructoras, adecuando el ritmo de obra a sus posibilidades financieras, que se deberán hacer en plazos más largos», sostuvo Sánchez.

    Se trata de los Bonos de Cancelación de Deudas de la Provincia de Buenos Aires, autorizados por la Legislatura en el Presupuesto 2010 por hasta 850 millones de pesos, y destinados a rescindir obligaciones no financieras del sector público provincial, que corresponden a proveedores y contratistas del Estado, quienes podrán aceptar voluntariamente los títulos como medio de pago.

    El bono será emitido en pesos y tendrá como características una tasa Badlar (tasa de referencia que usan todos los bancos privados a la hora de otorgar un crédito), a pagar en un plazo de 15 meses, con un período de gracia de capital (que podría rondar los tres meses.)

    Además, los títulos serán escriturales y libremente transmisibles, y tendrán como garantía recursos provinciales provenientes del Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos.

    Según informaron fuentes gubernamentales, los proveedores podrán aplicar los títulos para cancelación de deudas con el Banco de la Provincia de Buenos Aires, o podrán ser utilizados como garantía de crédito para sus tenedores.

    En paralelo, los municipios también podrán utilizar esta herramienta financiera para afrontar el pago a sus propios proveedores en cada uno de los distritos. Para ello, cada intendente tendrá que generar una ordenanza que autorice el endeudamiento.
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