19 de julio 2012 - 22:04

Se agrava conflicto policial en Santa Cruz. Tregua, lejos

Los efectivos en conflicto volvieron a movilizarse ayer hacia la Casa de Gobierno en reclamo de un aumento superior al que ofrece la provincia.
Los efectivos en conflicto volvieron a movilizarse ayer hacia la Casa de Gobierno en reclamo de un aumento superior al que ofrece la provincia.
Santa Cruz - En medio de la profunda crisis institucional y social producto de la continuidad del autoacuartelamiento de la Policía -que ayer cumplió 18 días-, los comerciantes de Caleta Olivia advirtieron que si en las próximas horas no hay un acercamiento entre las partes, se sumarán a la protesta con un cierre total de los negocios a partir del próximo martes.

En paralelo, los efectivos que reclaman un aumento cercano al 90%, volvieron a marchar ayer hacia la Casa de Gobierno, donde también instalaron carpas, para rechazar el 34% que ofrece el Gobierno de Daniel Peralta.

La movilización se realizó en respuesta al ultimátum que lanzó ayer el gobernador, reiterando que no habrá oferta superior y que mientras la Policía siga con la medida de fuerza no habrá negociación posible.

El martes, el Gobierno nacional envió a la provincia 240 gendarmes en respuesta a un pedido de Peralta para garantizar la seguridad en Santa Cruz, sin patrullajes debido a la protesta. Las fuerzas federales fueron enviadas a Río Gallegos, Caleta Olivia y El Calafate.

Sin embargo, la mayor presencia de efectivos no calmó el temor de los comerciantes de Caleta Olivia, donde debido al incremento de los delitos el intendente firmó un decreto el fin de semana que obliga a los comercios a no abrir en horario nocturno.

Ayer, en sintonía, la Cámara de Comercio local emitió una nota en la que pide a las partes la urgente solución del conflicto.

«Les recordamos que ambas partes son imprescindibles para un funcionamiento armónico de la sociedad, una por decisión propia (policial) y la otra por mandato popular (Gobierno), pero con un mismo compromiso y obligación social: la seguridad», dice la nota que reproduce Tiempo Sur.

«La sociedad encerrada, los comercios cerrados, los bancos cerrados y los delincuentes y vándalos de fiesta desfilando tranquilos por las calles, ¿festejaremos así nuestro aniversario?», concluye el comunicado.

En medio de esta compleja situación, el arco político opositor criticó el despliegue de gendarmes en Santa Cruz y cuestionó a la presidente Cristina de Kirchner, al advertir que «las decisiones en materia de seguridad no pueden surgir de impulsos caprichosos expresados desde un atril».

«La Presidenta se contradice a menos de un mes de haber expresado su enérgico rechazo al uso de la Gendarmería en las provincias. No puede ser que la seguridad del pueblo argentino esté atada a decisiones arbitrarias, muchas veces influenciadas por especulaciones políticas»
, advirtió el diputado nacional por Mendoza Enrique Thomas, del bloque Frente Peronista.

A su vez, Omar De Marchi, diputado por el Partido Demócrata, se quejó de que «la tarea central de la Gendarmería es la defensa de nuestras fronteras pero se está descuidando esto y se la manda a patrullar los barrios».

Por su parte, el senador radical por Santa Cruz, Alfredo Martínez, reclamó que el gobernador Peralta «tenga la razonabilidad de sentarse en una mesa a debatir y a discutir».

«Creo que en este tipo de situaciones, lo que conviene siempre es colaborar y no echar más nafta al fuego, y ver cómo esto se puede, en una mesa de diálogo, empezar a destrabar», advirtió Martínez.

«Lamentablemente en la provincia veníamos con muchos problemas de gobierno. Yo creo que este problema de la Policía hubiese existido pero de una manera mucho más suave, si no hubieran existido estos inconvenientes de gobernabilidad que tiene la provincia», señaló.

La situación política de la provincia viene siendo monitoreada desde cerca por la Casa Rosada. La falta de respaldo explícito a la gestión de Peralta quedó en evidencia recientemente con el rechazo de sectores de La Cámpora en la Legislatura local a los proyectos que el mandatario envió con el objeto de obtener financiamiento extra.

En este contexto, fue sugestivo ayer el encuentro que el ministro Julio De Vido mantuvo con intendentes de Santa Cruz para definir directamente y sin intervención del Ejecutivo local una serie de obras públicas en distintas ciudades de la provincia.

Del encuentro participaron también legisladores nacionales y provinciales del distrito. Hubo momentos de tensión que obligaron a que el ministro intercediera pidiendo «calma» a los dirigentes, al destacar que ése no era el ámbito para la disputa partidaria.

A raíz de las negociaciones de De Vido con los intendentes y la situación de tensión por el conflicto policial, la UCR de Santa Cruz salió a criticar al gobernador Peralta y advirtió que la provincia «está virtualmente intervenida».

«Por un lado tenemos la presencia de gendarmes a cargo de la seguridad. Al mismo tiempo, Ariel Ivovich, aunque es ministro de Economía de la provincia actúa como un delegado a las órdenes del Gobierno nacional y fue nombrado director de YPF», dijo la diputada nacional radical Elsa Álvarez.

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