27 de octubre 2003 - 00:00

Se agrava crisis por sequía en provincias

Las autoridades de las empresas que tienen la concesión de la distribución del agua en Chaco y Salta debieron desviar el líquido que se utiliza para el riego de campos, con el fin de asegurar la provisión del vital líquido a la población.En La Rioja, por caso, centenares de pobladores del sur provincial dependen de la llegada de trenes cisterna enviados desde Deán Funes, en la provincia de Córdoba, para abastecerse de agua. Pero este sistema sólo alcanza para satisfacer las necesidades de los pobladores durante una semana.
En Salta, en tanto,
82 escuelas adelantaron el cierre del ciclo lectivo por el intenso calor y la falta de agua que padece el alejado departamento de Rivadavia, en el extremo nordeste de la provincia, mientras analizan una medida similar en los departamentos de Orán y San Martín.
Mucha preocupación hay también en Chaco, donde la sequía dejó casi sin agua los reservorios de la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña, en el noroeste de la capital provincial, con más de 90 mil habitantes.
Los pobladores de esta ciudad tuvieron que racionar el agua, luego de que los reservorios quedaran agotados y se resintiera el suministro que llega a través del acueducto que trae agua desde la ciudad de Barranqueras, a orillas del Paraná. En esta provincia,
los meteorólogos afirman que no caerán lluvias importantes, por lo menos hasta el mes próximo, mientras que el déficit hídrico afecta en especial el cultivo del girasol.
En La Rioja, en tanto, ocho departamentos de esa región y de la zona rural del departamento Capital sufren la escasez de lluvias desde hace casi siete meses. El delegado local del Servicio Nacional de Sanidad Animal (SENASA),
Eduardo Dellepiane, advirtió que ya se registra una importante mortandad de animales vacunos en la región.
 Alarma
Las autoridades de la capital riojana se declararon «en alarma»
y decidieron mermar el caudal de agua potable que se extrae del dique Los Sauces, la principal reserva acuífera, porque las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional indican que en la zona no lloverá hasta fin de año.
Debido a la crítica situación, el gobierno le pidió a la empresa Aguas de La Rioja, concesionaria del servicio de agua potable,
que ponga en funcionamiento todas las perforaciones para abastecer a la población con agua de subsuelo. El gobernador Angel Maza, además, decidió destinar 100 mil pesos, que iban a ser derivados a la obra pública, para enviar camiones cisterna a las poblaciones más afectadas.
En Salta, los agricultores anunciaron que la sequía ya provocó la pérdida de 3.000 hectáreas cultivadas con tabaco. En esta provincia no habrá lluvias abundantes, por lo menos hasta principios de diciembre, dicen los meteorólogos.
Para las autoridades salteñas, se trata de la sequía «más grave de los últimos 60 años». Allí se utiliza el asfixiado caudal del río Arenales para abastecer a la población, aunque ignoran cuánto más podrá soportar este déficit de lluvias.
En Córdoba, en tanto, las pérdidas en la cosecha de trigo llegarán a $ 30 millones, según estimaciones oficiales, y el gobierno cordobés decidió ampliar la declaración de emergencia agropecuaria a nuevos sectores afectados por incendios y sequía.

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