20 de agosto 2008 - 00:00

Se agrava presión de gremios por salarios en siete provincias

Para honda preocupación de los gobernadores, recrudece en las provincias la rebelión de gremios -liderada por los docentes- en pos de nuevas mejoras salariales, de la mano de una escalada de paros de inusual virulencia -de 48 horas o más- que complica severamente el dictado de clases y pone en una encrucijada a las asfixiadas arcas locales.
En el lote de los distritos más afectados por las huelgas de los maestros se encuentran Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Catamarca. Mientras tanto, en otros intentan frenar el llamado a nuevas medidas de fuerza, como en Chaco y Río Negro. En Chubut, en tanto, se esperaba ayer que los docentes y estatales levantaran la protesta prevista para mañana, tras el anuncio de una suba generalizada de salarios por parte del justicialista Mario Das Neves.
En el caso bonaerense, en rigor, la catarata de protestas incluye además a los estatales (pararon 24 horas hace una semana y planean volver a hacerlo), a los trabajadores de la Salud (harán una nueva huelga hoy) y a los judiciales.
El delicado escenario en el interior del país podría incluso amplificarse en las próximas horas, ya que el consejo directivo nacional de la Unión Docentes Argentinos (UDA) tiene previsto reunirse mañana para discutir el probable impulso de medidas de fuerza a nivel nacional, en una postal que podrían calcar otros gremios federales.
«En las bases hay una gran preocupación por la creciente inflación», dijo el secretario general de UDA, Sergio Romero, además de advertir sobre una deuda de «11 meses» en el envío a provincias de recursos contemplados en el Fondo Nacional de Incentivo Docente. Con esas consignas, el gremio reclamó al Ministerio de Trabajo nacional que llame a reuniones paritarias.
Se trata del escenario que, sin éxito, intentó frenar en los últimos días Cristina de Kirchner con un pedido claro a los mandatarios: que no cedan ante las estocadas de los maestros, para que quede claro que «la actualización salarial se discute sólo a principios de año». Esa consigna tuvo una traducción inmediata en los oídos de los Ejecutivos provinciales: que no habrá esta vez asistencia financiera desde Balcarce 50 para calmar la voracidad gremial.

 Sin margen

En esa línea, puertas adentro de cada distrito, los gobernadores se encargaron de enfatizar que las finanzas locales no están en condiciones de soportar una nueva recomposición salarial (tras la otorgada en marzo) y que no están dispuestos a «endeudar» a sus provincias.
Sin embargo, las explicaciones no alcanzaron para sosegar las embestidas docentes. Por eso, a coro, salieron públicamente a cuestionar los paros en el interior del país el ministro de Educación nacional, Juan Carlos Tedesco, y el subsecretario de Planeamiento Educativo de la Nación, Osvaldo Devries.
El primero avaló los argumentos del bonaerense Daniel Scioli, mientras que el segundo resaltó ayer -en referencia a la rebelión entrerriana- que «para el Ministerio de Educación de la Nación no tienen ninguna lógica estas nuevas medidas de fuerza». «No hay ninguna otra provincia que haya aumentado tanto el básico docente; por mucho menos, dirigentes gremiales de otras provincias estarían bailando de alegría», dijo, en apoyo al justicialista Sergio Urribarri.
En la actualidad, el gobierno nacional asiste a once provincias -incluida Entre Ríos- con envíos de fondos para financiar parte de la suba del salario mínimo de 24% acordada en las paritarias nacionales de febrero pasado. Ese grupo está integrado además por Corrientes, Chaco, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán. No obstante, todas las señales disparadas desde Balcarce 50 apuntan a que no habrá nuevas remesas para solventar futuros incrementos.
La disputa entre gremios y gobiernos radica también en torno a la manera en que serán recuperados los días de clase perdidos por las huelgas. Por de pronto, el ministro de Educación bonaerense, Mario Oporto, dijo que «por ahora» no se evalúa anexar horas adicionales al dictado en las aulas.

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