6 de diciembre 2005 - 00:00
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Pero el proceso previo, tanto en lo referido al recuento de votos, como a las pulseadas para definir el reparto de los cargos, dejó varios episodios para el anecdotario:
c La disputa en La Plata donde el FpV, roto en dos fracciones -de un lado, Julio Alak; del otro, Amondarain- pujó para no resignar dos bancas de diputados ante el Frente Renovador de Pablo Bruera y Carlos Quintana. No pudo hacerlo: el FR pudo colar dos diputados por un puñado, mínimo, de votos. Para Solá no es una pérdida porque los dos legisladores, filokirchneristas, sumarán al bloque del FpV. Alak, en cambio, se ilusionó con imprimir a Bruera una derrota que, suponía, lo sacaría de la cancha para 2007. Los tironeos en La Plata demoraron más de la cuenta el escrutinio, lo que impidió que la semana pasada Cristina Fernández, José Pampuro y Chiche Duhalde juren con el resto de los senadores.
c También en la Segunda Sección hubo novedades. Ahí el FpV contaba como electo a Fabián Mussi, pero al final, la reapertura de urnas le dio el escaño a la peronista Graciela Rego. En algunos distritos pasó algo similar, pero el recuento favoreció a PRO de Ricardo López Murphy y Mauricio Macri que, por ejemplo, se quedaron con dos concejales en Quilmes que el kirchnerismo de Sergio Villordo ya computaba como propios. En distritos gobernados por duhaldistas, al fin, el FpV tuvo menos éxito que el esperado: en Avellaneda y Tres de Febrero, por caso, no logró número suficiente para arrebatarles a los intendentes Baldomero Alvarez y Hugo Curto el control de los Concejos Delibertantes. Otro detalle del escrutinio fue la gran cantidad de votos recurridos en Carmen de Patagones. ¿Motivo?: las boletas del oficialismo rezaban Frente de Victoria (sin el la). El PJ impugnó y la Justicia, al final, dio como válidos esos sufragios.
c En cuanto a los números, el tablero quedó con dominio del FpV que creció de 8 a 23 senadores -3 vienen de 2001 y saltaron de la mano de Dámaso Larraburu, más un aliado «Tommy» Díaz- mientras que el PJ descendió de 27 a 15. Puede haber alguna fuga adicional porque Eduardo Amalvy coquetea con el macrismo y podría conformar un bloque único, con el sello PRO. La UCR quedó casi igual: tenía 9 y cuando asuman los nuevos tendrá 8.
c En Diputados, en tanto, el FpV tenía 23 (luego de la adhesión del bloque que ordenaba Luis D’lía, que se despide de su banca pero deja como heredero a Fernando Cantiello) y por votos llega 34 pero con la mudanza de nueve duhaldistas -tres de ellos provenientes del Frepobo de Aldo Rico, entre ellos Octavio Argüello, con sello moyanista), costura a cargo del intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, y Sergio Massa, crecerá a 43. Sumando los dos del FR platense llega a 45. La UCR, a su vez, bajó de 19 a 16, el ARI retiene 4 y Luis Patti se queda con 2. Debuta, en tanto, PRO con 2 diputados por la tercera bancada que presidirá Jorge Macri.
c Pero lo más interesante del mapa que quedará diseñado esta semana es el sistema de alianzas que se activó en la puja por los cargos. Debutó una entente entre Aníbal Fernández, Carlos Mosse y Julio Alak, en un intento desesperado por frenar el huracán felipista que amenazaba con apropiarse de todos los sillones relevantes. Al final, intervino Solá y ubicó al platense Carlos Bonicatto como vice de Diputados como delegado del eje Fernández-Mosse-Alak. Un anticipo de la disputa que se viene en la provincia de Buenos Aires.




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