El Partido Justicialista de Mendoza atraviesa una de sus crisis internas más profundas de los últimos años. En cuestión de semanas, la conducción partidaria encabezada por el diputado nacional Emir Félix tomó dos decisiones que sellaron la fractura con el ala kirchnerista. Por un lado, la sanción disciplinaria de diez afiliados vinculados a La Cámpora y, por otro, la conformación de un interbloque legislativo que los dejó afuera. El escenario dejó al peronismo provincial dividido en dos bloques enfrentados, con una oposición debilitada frente a un oficialismo fortalecido.
Se fracturó el peronismo de Mendoza: sanciones al ala kirchnerista y ruptura legislativa
La sanción del PJ a 10 afiliados por haber sido candidatos por fuera del partido en las elecciones municipales de febrero de este año, dividió las aguas. El quiebre juega a favor del gobernador radical Alfredo Cornejo, afín a la Casa Rosada.
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Otros tiempos, cuando Anabel Fernández Sagasti y Emir Félix jugaban juntos en el PJ, en donde están enfrentados.
El Tribunal de Disciplina del PJ notificó la suspensión de diez dirigentes con fuerte alineamiento hacia el kirchnerismo y La Cámpora, referenciados en la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti, en una medida que los inhabilita por tres años para ocupar cargos partidarios o presentarse como candidatos en representación del justicialismo o de cualquier alianza que integre. La resolución N° 02/2026 también dispone la pérdida automática de la antigüedad partidaria de los sancionados.
Los afectados son Paloma Scalco (exconcejala de Luján de Cuyo y vicepresidenta del partido), Bruno Ceschín, Hipólito Martínez, Gisela Melanie Flores, Nadir Yassuf, Mariela Herrera, Facundo Martín, Sebastián Videla, Katherina Hidalgo Acosta y Daniel Mazurenco. Siete de ellos son de San Rafael, departamento que representa el bastión político de Emir Félix.
La sanción se sostiene en que estos dirigentes compitieron en las elecciones municipales del 22 de febrero de 2026 bajo el frente Fuerza Patria, enfrentando a las listas oficialistas del PJ en departamentos como Luján de Cuyo, San Rafael y Rivadavia. El Tribunal consideró que esa conducta constituye una "falta grave", según los artículos 9, 10 y 71 de la Carta Orgánica provincial, al violar los deberes de "lealtad, disciplina y coherencia política".
El argumento oficial es que la fragmentación electoral perjudicó al peronismo. En San Rafael, por ejemplo, la división entre el PJ y Fuerza Patria permitió que La Libertad Avanza + Cambia Mendoza se impusiera por escaso margen, una derrota que Félix tuvo que digerir en su propio territorio. "La fragmentación de candidaturas y la actuación en frentes ajenos debilitan la construcción política común, contribuyen a la dispersión del voto peronista y a la atomización de la representación", sostiene el fallo.
La reacción
Desde el kirchnerismo la respuesta fue inmediata. Paloma Scalco denunció "persecución selectiva" y acusó a Emir Félix y al operador Carlos Ciurca de querer "proscribir" al sector. "Que nos manden a sancionar por armar un espacio opositor al gobernador Alfredo Cornejo y al presidente Javier Milei habla de que estamos en el rumbo acertado", afirmó la exconcejala, quien también cuestionó que la conducción del PJ "está alejada de la gente" y "se dedica a perseguirnos".
Los sancionados señalaron, además, una aplicación asimétrica de las normas: mientras ellos son castigados, afiliados que participaron en La Unión Mendocina -como Ariel Pringles- no solo no fueron sancionados sino que fueron premiados con cargos en la nueva estructura legislativa.
"Parece que algunos que jugaron en otro partido son los nuevos presidentes de los bloques", ironizó el diputado Lucas Ilardo, referente de La Cámpora. El Tribunal rechazó los planteos de falta de imparcialidad y adelantó que abrirá nuevas actuaciones contra cualquier afiliado que haya competido por fuera del PJ, "sin importar el sector interno al que pertenezca".
La ruptura
La crisis partidaria encontró su correlato legislativo unas semanas antes de la sanción, cuando se veía venir el cisma. Durante la sesión preparatoria del 23 de abril, el kirchnerismo formalizó su separación del bloque peronista en el Senado provincial. Los senadores Félix González y Omar Parisi -este último recién asumido- conformaron el bloque Fuerza Patria, mientras que los otros cinco legisladores justicialistas (Adriana Cano, Mauricio Sat, Luis Novillo, Luz Llorens y Pedro Serra) se quedaron con la denominación PJ, bajo la línea de los intendentes y el sector del "ciurquismo".
Unos días antes de la jura, los senadores cercanos a la expresidenta Cristina Kirchner propusieron conformar un interbloque para diferenciarse del peronismo de los intendentes, pero la iniciativa fue rechazada por Adriana Cano, líder del sector PJ en la Cámara Alta.
"Tenemos diferencias que surgieron cuando se votó por los proyectos de minería, la diferencia que tuvimos con la elección de concejales", admitió Omar Parisi, dejando en evidencia que las tensiones trascienden lo ideológico y se enraízan en disputas territoriales y de conducción. El quiebre quedó expuesto en algunos gestos: durante su jura, Parisi no fue acompañado por los intendentes peronistas presentes —Matías Stevanato (Maipú) y Fernando Ubieta (La Paz)—, quienes en cambio sí acompañaron a los otros senadores del PJ.
La respuesta de la conducción partidaria no fue intentar recomponer la unidad sino buscar nuevos aliados. El 30 de abril, a horas del discurso inaugural del gobernador Alfredo Cornejo, el PJ y los restantes senadores de La Unión Mendocina formalizaron el interbloque "Encuentro Mendocino", integrado por ocho legisladores: Adriana Cano, Mauricio Sat, Luis Novillo, Luz Llorens y Pedro Serra (PJ), más Flavia Manoni, Ariel Pringles y Marcos Quattrini (LUM).
El movimiento expuso una jugada fuerte porque Unión Mendocina fue el frente que encabezó Omar De Marchi en 2023, y dos de sus senadores -Pringles y Manoni- son de extracción peronista. De hecho, Pringles fue subsecretario de Trabajo del último gobierno justicialista. Sin embargo, mientras estos "peronistas disidentes" fueron bienvenidos al nuevo armado, los kirchneristas quedaron excluidos, describió a Ámbito una fuente consultada.
Desde el kirchnerismo no se hizo esperar una respuesta. Lucas Ilardo acusó a Emir Félix de "traición" y de cerrar las puertas a La Cámpora. "Fue una decisión del partido, nos cerraron las puertas", afirmó, y detalló que el kirchnerismo había propuesto un interbloque conjunto que Félix "rechazó". "Sumaron tres legisladores y perdieron cuatro. Clarita la cuenta", lanzó.
¿Sin retorno?
Con solo siete bancas en el Senado, el peronismo mendocino quedó atomizado en tres espacios: el interbloque Encuentro Mendocino (ocho senadores, si se suman los de LUM), el bloque Fuerza Patria (dos senadores kirchneristas) y Duilio Pezzutti (Podemos-Encuentro Peronista). La fragmentación redujo de manera drástica su peso frente a un oficialismo que mantiene la mayoría.
Desde el sector de los intendentes, Luz Llorens intentó bajar el tono y habló de diálogo, pero la realidad es que la grieta parece cada vez más profunda. El propio Félix González relativizó el quiebre y afirmó que "el peronismo se va a reordenar desde la Nación", aunque admitió que, de momento, "si no tenemos que estar, no estaremos en ese bloque".




