7 de junio 2006 - 00:00
Se frustró en Chaco reunión por tierras
-
Tucumán bajo el agua, el día después: entre la tragedia, la solidaridad y la asistencia estatal
-
Los gobernadores blindan las reformas de Milei pero crece la preocupación por el deterioro en las provincias
Ante este nuevo escenario, los manifestantes -reunidos frente a la Casa de Gobierno- analizaron ayer el rumbo que tomará la protesta. En principio, decidieron activar anoche un campamento en la Plaza 25 de Mayo, frente al despacho de Nikisch.
A la mesa de negociaciones abortada ayer ya estaban sentados los representantes del Instituto de Aborígenes del Chaco (Idach), tal como estaba previsto originariamente. Disconformes con la respuesta del mandatario -dijo que estaban allí representadas todas las etnias, y que no podía accionar contra un intendente-, abandonaron el recinto.
«Hay una clara intención de no avanzar en la solución de este conflicto», acusó el
ministro de Gobierno, Hugo Matkovich. «Lamentablemente en Chaco hoy lo único que existe para con las comunidades aborígenes es el autoritarismo, la xenofobia y el desprecio», contraatacó DElía.
El funcionario de Néstor Kirchner criticó, además, la «intransigencia del gobernador» para resolver los «histó-ricos y graves problemas de
tenencia de tierras» de las organizaciones de los pueblos originarios, pese a la «marcha multitudinaria e histórica para Chaco» frente a la Casa de Gobierno, de la que participó.
Sin embargo, allegados al gobierno hablaron ayer de «fracaso de la convocatoria» -aseguraron que sólo se movilizaron cerca de 700 aborígenes, contra los 10 mil prometidos- y dijeron que los organizadores pagaron 10 pesos a cada asistente a la marcha.
DElía se mostró, además, indignado por no haber podido participar de la reunión. «Seguramente, el señor DElía se habrá olvidado de que aquí existen instituciones y autoridades electas democráticamente; mínimamente, hubiese realizado un contacto telefónico para que se lo reciba», ironizó Matkovich desde el gobierno chaqueño, donde no dejan de preguntarse si la embestida de funcionarios nacionales no tiene que ver con la decisión de Nikisch de no sumarse a la concertación política propuesta por Kirchner.
Cerca de 1.500 indígenas se habían concentrado desde hora temprana frente a la gobernación provincial para seguir las alternativas de la negociación, en el marco de una fuerte protesta que lleva ya más de un mes. El reclamo se sintió ayer también en la Ciudad de Buenos Aires, con una concentración frente a la Casa de Chaco.
Los indígenas exigen la restitución de tierras -alegan que les pertenecen y que fueron vendidas «a precios irrisorios»- y una mayor asistencia por parte del gobierno provincial. Además, reclaman la renuncia del intendente de Villa Río Bermejito, Lorenzo Heffner, disconformes con su actuación frente a las últimas inundaciones.
Esta semana, el gobierno de Nikisch anunció su decisión de suspender por 180 días las adjudicaciones de tierras fiscales en los departamentos General Güemes y Almirante Brown
-con algunas excepciones-, con el objeto de investigar las denuncias sobre la existencia de presuntas irregularidades en el proceso de entrega de tierras. En lo que va de la gestión, Nikisch ya adjudicó cerca de 660 mil hectáreas a aborígenes.




Dejá tu comentario