El fuerte bipartidismo parece haber soportado con éxito la crisis de credibilidad en la clase política que tuvo su apogeo durante la última etapa de la presidencia de Fernando de la Rúa y los meses siguientes a su renuncia.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En el caso del PJ, evidenció en varias elecciones diferencias internas zanjadas con la presentación de más de un candidato -en el nivel nacional y provincial-bajo la bandera de la transversalidad que agitó el presidente Néstor Kirchner.
En tanto, el radicalismo parece sobrellevar con inesperado éxito el golpe que parecía letal para el futuro del centenario partido, tras la caída de De la Rúa y, mucho más cerca, la muy mala elección que realizó en la Ciudad de Buenos Aires.
El proceso de renovación de autoridades provinciales, que aún falta realizarse en Chubut, Salta y Entre Ríos -a nivel gobernador-, muestra a un justicialismo ganador en 13 provincias y a un radicalismo triunfante en 6.
Para completar el mapa político, a este cuadro de distritos hay que sumar el caso particular de la Ciudad de Buenos Aires, donde el ex aliancista Aníbal Ibarra logró su reelección con un fuerte apoyo del Ejecutivo central, que prácticamente lo obliga a respaldar el devenir de Néstor Kirchner.
Dejá tu comentario