8 de agosto 2007 - 00:00

"Si no me apoyan, renuncio" (Cóccaro)

Se mantiene así la delicada situación del mandatario derrotado en los comicios del 17 de junio a manos de la candidata del ARI Fabiana Ríos que, en teoría, debería asumir al frente del Ejecutivo en enero próximo.
Si bien ratificó ayer su «voluntad de cumplir» con el plazo previsto para el recambio de autoridades, el gobernador deslizó que cree que el propio ARI fogonea su salida anticipada.
«Trato de ser coherente con mis declaraciones y hace un par de días les dije a los legisladores que la provincia necesitaba un financiamiento, y les dije que si no podía conseguirlo porque, evidentemente, perder las elecciones es también perder poder y apoyo político, me tendría que retirar porque seguramente será otro quien lo pueda hacer», comunicó Cóccaro en una extensa rueda de prensa ante los medios locales.
Aseguró además que el gobierno pretende que la transición se lleve adelante de forma «ordenada» y argumentó que los fondos son necesarios para cumplir «con todos los compromisos contraídos; lo que le permitirá al gobierno del ARI empezar una gestión medianamente tranquila», según señaló el diario fueguino «El Sureño».
Por su parte, el gobernador explicó que su intención apuntaba a consensuar con el ARI un pedido de $ 150 millones para que «esta administración pueda utilizar $ 75 millones y otros $ 75 millones los emplee la nueva gestión, para que puedan comenzar a gobernar sin mayores problemas».
«No es lo mismo empezar a gobernar una provincia con $ 75 millones de colchón, guardados en el banco para que la próxima administración pueda decidir si los gasta o no, si los ahorra o los necesita o no, que asumir y no tener un peso en las arcas provinciales, como nos pasó el 26 de octubre de 2005, que teníamos $ 18 millones por todo concepto y había que enfrentar el pago de salarios, proveedores y todo lo demás», recordó Cóccaro. Por su parte, el gobernador lamentó que el ARI se oponga a esta alternativa, señalando que esta fuerza política rechaza la iniciativa porque «están acostumbrados a ser oposición y no se han dado cuenta todavía que ganaron las elecciones y ya son oficialistas».
«Me parece que tienen un doble discurso, que hay un sector del ARI que quiere que todo vaya mal y que la provincia se prenda fuego para poder decir después todo lo contrario de lo que venían proclamando en la campaña», concluyó el gobernador fueguino.
A mediados de julio, Cóccaro estuvo cerca de obtener socorro nacional, pero la ayuda que finalmente acordó con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, fue de $ 65 millones, muy lejos de los $ 153 millones que pretendía el gobernador para apaciguar la crisis financiera que conmueve a la provincia.

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