28 de octubre 2003 - 00:00

Tradición y confiabilidad internacional

La industria del cuero es una de las más antiguas de la región y el cuero curtido, partícipe inmediato de la evolución y la historia de la Argentina, habiéndose constituido, además, en embajador distinguido en atención a la importancia de sus volúmenes exportables, jerarquía y calidad.La cadena de valor del cuero representa en la Argentina una oportunidad de desarrollo, inversión y empleo destacada, considerando que los sectores intervinientes son tradicionalmente generadores de trabajo y divisas para el país.
La industria curtidora procesa la totalidad disponible en la Argentina de los cueros crudos que recibe del frigorífico. Lamentablemente, una permanente escasez de oferta ha generado una demanda insatisfecha y una capacidad ociosa en el sector de más de 40 por ciento.
Su producción consiste en la industrialización total del cuero a través de procesos químicos, mecánicos de diversas características con alta participación tecnológica y humana capaz de ofrecer al siguiente eslabón de la cadena, o a sí misma, el insumo cuero curtido con acabado.
La curtiembre también manufactura diversos productos a través de su propia estructura, habiendo volcado en los últimos años una parte de su producción a la tapicería en general.
A través de un trabajo serio y consistente en el tiempo logró generar credibilidad y confianza en los mercados del exterior, creciendo con exportaciones con mayor valor en porcentajes que superan 80% de su producción con destino a los mercados más sofisticados y exigentes, generando divisas para el país por alrededor de 900 millones de dólares anuales, ubicándose en los primeros lugares en el mundo como exportador de cueros curtidos vacunos.
Para ello ha debido mantener su competitividad invirtiendo e incorporando tecnología de última generación, certificando calidad y procesos, capacitando su mano de obra y optimizando herramientas de comercio internacional que le permiten estar presente allí donde la calidad y la confiabilidad de su producción son necesarias.
Es por ello que el sector ha dado rápida respuesta a los requerimientos del mercado y continuando con su política de generar mayor valor se ha introducido en la manufactura de distintos productos de cuero en una espontánea integración vertical de la cual resultaron en el último año, y a través de un proceso ascendente, exportaciones de cortes, partes y fundas para tapicería por valor de 182 millones de dólares.
De este modo, la industria fomenta la actividad en las economías regionales ya que por su ubicación geográfica en el noroeste, el centro y el litoral del país, más de 180 curtiembres, grandes, pequeñas y medianas, dan trabajo directa e indirectamente a más de 20.000 personas.
 Materia prima escasa
Dentro del escenario nacional e internacional, la industria curtidora se enfrenta desde hace años con la escasez de su materia prima esencial. En 1978 teníamos un rodeo vacuno de 61,4 millones y una faena de 16,3 millones. Luego de más de 25 años, ese stock apenas llega a los 47 millones y la faena se redujo a 11,4 millones.
Sin embargo, frente a esa escasez permanente donde la demanda supera la oferta, el sector generó un crecimiento significativo en valor, continuando su producción y exportaciones ajustadas a las mayores exigencias del mercado internacional.
Respecto del cuero se da una paradoja: el incremento de la demanda no promueve una oferta mayor, ya que por tratarse de un subproducto ganadero es cautivo del consumo y de la comercialización de la carne.
A fines de 1978, las exportaciones de cuero representaban cifras menores a los 300 millones debido a su escasa industrialización, pero a mediados de la década del ’0 las cifras habían trepado a más de 900 millones de dólares anuales. Téngase claro: con menos cuero, más valor agregado.
Las posibilidades reales de aprovechamiento de la materia prima y su colocación en el mercado con mayor valor generó que en últimos cinco años el sector transformara, entre otros, cueros terminados especialmente para tapicería en juegos de cortes, partes y fundas cosidas para la industria automotriz y del mueble, generando un crecimiento en las exportaciones, de 48 millones en el año 1998 a más de 182 millones de dólares en el 2002 que se integran a las cifras de exportación (ver recuadro).
Al respecto, huelgan los comentarios sobre el trabajo del sector, sus capacidades y el valor agregado incorporado, especialmente si comparamos con las exportaciones de cuero sin procesar.
Por cierto que esto requirió difíciles decisiones, reconversión y un exhaustivo análisis de costos que dejaron, lamentablemente, a muchos industriales en el camino. La variación de políticas influyó significativamente en las respuestas de la industria.

 Características del mercado
En el orden internacional, el sector enfrenta, al igual que otros sectores de la cadena, restricciones y desigualdad de ingresos a terceros mercados, dificultando su competencia respecto de otros países productores e industrializadores de cuero, como también, en muchos casos, la competencia desleal de terceros países que manejan políticas de subsidios y estímulos extraordinarios para incrementar su producción y sus exportaciones. Tenemos casos concretos a nivel regional e internacional.
En el ámbito nacional, a pesar de la visión optimista que para la cadena genera el cambio de escenario económico, además de las circunstancias que comentaremos a continuación, vale destacar la necesidad de reacomodamiento de los sectores público y privado, los inconvenientes que generan las demoras en la devolución de impuestos para los exportadores y la incertidumbre fiscal y tributaria, que alteraron también la existencia de crédito con la consecuente ruptura de la cadena de pago en el mercado local que resulta difícil de revertir.
La referida persistente y agravada escasez de oferta local de cueros crudos vacunos, derivada de bajas faenas, tiene origen en circunstancias tan variadas que abarcan en lo externo e interno, desde la competencia desleal hasta factores climáticos adversos, desde problemas sanitarios vinculados a la ganadería hasta cambios en la dieta alimentaria, desde la siembra prioritaria de cereales y granos hasta exportaciones de ganado en pie, entre otras. Ello ha producido ante una demanda industrial insatisfecha un fuerte crecimiento de los precios de esta materia prima, que, junto con el incremento en sus costos de otros insumos importados y servicios indispensables al sector, agravaron la existencia de factores negativos en lo fiscal y financiero que reducen el optimismo que la nueva situación cambiara albergara.
 Calidad del cuero
Además de una persistente escasez de materia prima también se produjo desde hace años a nivel nacional un deterioro en su calidad desde origen y en su forma de entrega a la curtiembre.
Probablemente en muchos casos pueda tener que ver con falta de información o desconocimiento del valor que cada cuero tiene con su industrialización y comercialización.
Así es como se multiplican daños y defectos que le restan valor y rendimiento a cada cuero y, a pesar del transcurso del tiempo, seguimos reclamando por las marcas de fuego, los daños generados por golpes, parásitos, alambres de púas, malas prácticas, transportes inadecuados y mal desuello.
Las pérdidas son enormes y en el desarrollo de la cadena pueden estimarse en cifras millonarias que perjudican a todos sus componentes y a la economía nacional a pesar del esfuerzo tecnológico para procurar salvarlos
.
 Cadena de valor
Con el fin de evitar los daños mencionados en el cuero, desde el sector curtidor se apoyan las campañas para el mejoramiento de la calidad, se auspician avances en trazabilidad y mejoras en la forma de entrega, para de ese modo asignar con eficiencia la rentabilidad a los agentes económicos de la cadena o sea que el beneficio le llegue a quien se esfuerza por ello y lo logra. En este aspecto vale destacar la propuesta del ex Ministerio de la Producción de la Nación quien había convocado a todos los participantes de esta cadena logrando consensuar un programa de mejoramiento de la calidad desde origen (cuya continuidad solicitamos). También la Pcia. de Santa Fe ha encarado un proyecto de certificación de calidad para carnes y cueros santafesinos en el cual participamos y auguramos éxito tras su lanzamiento oficial De este modo el mayor precio pagado por el curtidor deberá llegar también al productor.
Hacia el otro extremo de la cadena se propicia la consolidación de la industria manufacturera en el marcado local y su reinserción en el mercado internacional a través de una sostenida oferta de su insumo principal el cuero curtido a nivel de calidad y precio internacional a fin de aprovechar las actuales ventajas competitivas para fortalecer su actividad. Por cierto que todo ello requiere de políticas adecuadas planteadas en el tiempo con prescindencia de las sucesivas administraciones del país.
Cabe tener presente que la industrialización y manufactura del cuero guarda estrecha relación con ,el diseño y tendencias vigentes en los principales centros de la moda internacional y el sector curtidor por su fuerte perfil exportador responde a esas exigencias y puede potencializarlas en el mercado doméstico.
Por último entre las acciones a cumplir corresponde, atento a las razones expuestas promover la mayor disponibilidad y calidad de la materia prima cuero crudo vacuno, desalentando la exportación de materia prima sin procesar favoreciendo el aumento del rodeo sumando el apoyo a las negociaciones internacionales que propicien el acceso de nuestros productos cárnicos en los mercados externos.
Además se deberá dar suma importancia a los bloques regionales y sus posibilidades de integración armónica y sustentable para beneficio comercial mutuo, el desarrollo de una política común del cuero y la carne en el MERCOSUR removiendo asimetrías, que establezca criterios de desarrollo y negociación en foros de integración regional del ALCA, Unión Europea y OMC, con respeto de los respectivos desarrollos.
Es preciso recrear condiciones de credibilidad y confianza con normas claras y estables a través de verdaderas políticas de Estado que promuevan las inversiones no especulativas para promover un aumento en la producción y exportación de mayor valor agregado que incrementen la ocupación del empleo nacional.

Dejá tu comentario

Te puede interesar